Elecciones en Argentina: el campo, de enemigo a aliado del gobierno

Una de las sorpresas actuales de la política argentina es el apoyo que parecen estar otorgando sectores rurales a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su aspiración por la reelección.

Pocos habrían vaticinado este resultado al comienzo de su gestión. Tres meses después de asumir la presidencia de Argentina, en marzo de 2008, la mandataria se enfrentó con lo que muchos consideran el mayor reto de sus cuatro años de gestión: un extenso paro del sector rural.

Los productores agropecuarios bloquearon varias rutas del país e interrumpieron el comercio de granos en protesta por la decisión del gobierno de aumentar los impuestos sobre la exportación de trigo, girasol y soja, el principal bien del país.



La movilización, que por momentos causó desabastecimiento en algunas partes del país, generó, en abril de ese año, la renuncia del ministro de Economía que había ideado el aumento de las llamadas «retenciones»: Martín Lousteau.

Tras casi 130 días de protestas, el Congreso derogó el aumento gubernamental con el voto decisivo del vicepresidente, Julio Cobos (lo que causó un cisma en el seno del gobierno).

A pesar de que esa decisión puso fin al conflicto, la aspereza entre los hombres del campo y el gobierno se mantuvo. Las cuatro principales asociaciones rurales, agrupadas en la llamada Mesa de Enlace, pasaron a ser uno de los principales referentes de la oposición.

El peso opositor del campo y el apoyo que logró ese sector de gran parte de la sociedad argentina jugaron un papel determinante en la derrota que sufrió el oficialismo en las elecciones legislativas celebradas en junio de 2009.

Sin embargo, poco más de dos años después, el panorama parece haber cambiado casi por completo. En las elecciones primarias que se llevaron a cabo en agosto pasado, todas las regiones agropecuarias del país votaron mayoritariamente por la reelección de la presidenta.

De mantenerse la tendencia en los comicios generales de este domingo –algo que es probable- el campo pasará de ser un antagonista del gobierno a convertirse en una de las bases de la continuidad de Cristina Fernández.

¿Qué cambió?

El sorpresivo respaldo que recibió la gobernante en las primarias descolocó a los integrantes de la Mesa de Enlace.

Uno de ellos, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, generó muchas críticas cuando sugirió que la mandataria debía su popularidad a la bonanza de consumo que vive el país.

«Sólo les importa pagar el plasma», dijo, en referencia a quienes votaron por la jefa de Estado.

Otros opositores al gobierno señalaron que las políticas asistencialistas promovidas por el gobierno habían logrado cooptar a los sectores rurales de ingresos más bajos.

Diversos analistas consultados por BBC Mundo coincidieron en que los planes sociales lanzados por el gobierno y el buen momento económico que atraviesa Argentina son dos de los factores que explican por qué muchos en el campo votaron por la presidenta.

«El sector agropecuario es muy pragmático y tiende a votar por intereses concretos», resaltó Marcos Novaro, director del Centro de Investigaciones Políticas (Cipol).

Novaro y otros observadores creen que los precios récord que alcanzaron los granos durante el gobierno de Fernández –en particular la soja- generaron un bienestar que produjo «conformismo» en el sector rural.

Clima favorable

Jorge Elustondo, economista de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y especialista en temas rurales, dijo a BBC Mundo que además de las buenas condiciones macroeconómicas, otra cosa que mejoró fue el clima.

«Cuando se realizó el paro agropecuario por el aumento de las retenciones, Argentina atravesaba su peor sequía de los últimos cien años, lo que agravaba la situación de los agropecuarios», recordó.

Para Elustondo, el clima favorable, que permitió alcanzar cosechas récord, contribuyó a calmar los ánimos de los hombres del campo.

Además, una vez que se logró el cometido de revertir el alza de los impuestos a la exportación de granos, muchas personas que habían apoyado esa causa dejaron de confrontar con el gobierno.

«La mayoría de los productores agrarios sigue siendo antikirchnerista, pero otros en el sector rural empezaron a apoyar a la presidenta», dijo Elustondo.

«Hay que recordar que antes de las protestas, la mayoría de las zonas rurales de Argentina votaron por Cristina en las elecciones de 2007, que la llevaron a la presidencia», observó Novaro.

En ese sentido, los resultados de las primarias muestran un descenso en el apoyo a la mandataria con respecto a las cifras de hace cuatro años, algo que reflejaría el desgaste por el conflicto por las «retenciones».

Kirchner y la oposición

Los analistas con los que conversó BBC Mundo resaltaron dos factores más que explican el cambio en la relación entre el campo y el gobierno.

El primero, es la muerte del ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) -marido y antecesor de la mandataria-, en octubre de 2010.

«El rechazo del campo era principalmente hacia la figura de Kirchner, que tenía un estilo sumamente irritante. Cuando falleció, se llevó todo lo malo», opinó Elustondo.

El otro factor que enumeran varios politólogos es la incapacidad de la oposición de capitalizar el enojo del campo, y la fragmentación del voto opositor.

«Si se suman los votos de las elecciones primarias que obtuvieron en las zonas rurales los candidatos de la oposición, superan a los obtenidos por la presidenta», dijo Novaro.

Fuente: bbc