Esposas de policías en estado de emergencia; rechazan acciones del gobierno contra uniformados

Esposas de policías de Bolivia siguen en estado de emergencia. Protestan por abusos y acciones emprendidas por el gobierno de Evo Morales contra policías que solo cumplen sus órdenes, dicen.

image Efectivos policiales resguardan la Plaza Murillo.

Esposas de policías siguen en estado de emergencia

El Diario, La Paz



Las esposas de policías lamentaron las acciones emprendidas por las autoridades gubernamentales contra efectivos de la institución del orden, como el caso del ex comandante departamental de La Paz, Wenceslao Zea, quien habría permitido el ingreso de los indígenas a la plaza Murillo.

Guadalupe Cárdenas, representante de las esposas, dijo que los uniformados solo reciben órdenes superiores y en caso de que no las cumplan son castigados con cambios de destino.

Por tanto, este sector se encuentra en estado de emergencia, se movilizarán hoy y el próximo lunes por la actitud que asume el Gobierno contra los efectivos policiales, como también en apoyo a los marchistas indígenas del TIPNIS.

Esposas de los policías aseguraron ayer que se mantendrán en estado de emergencia, por los constantes abusos que sufren sus cónyuges. Se refirieron concretamente al caso del ex comandante departamental de la institución del orden, Wenceslao Zea, que fue destituido de su cargo por no acatar instrucciones superiores.

“Qué lamentable que hayan retirado al comandante departamental por no haber permitido el desalojo de los marchistas”, señaló que la representante de las esposas de policías, Guadalupe Cárdenas.

De la misma manera indicó el policía que no acata órdenes es destinado al oriente del país como castigo. Reiteró que el policía debe acatar órdenes y si no lo hace es destinados a Pando o Beni como castigo. “Es una muestra como el Gobierno manipula a los servidores del orden”, afirmó.

Según medios televisivos, el cambio del comandante departamental de la policía coronel Wenceslao Zea, se produjo porque el jefe policial se negó a cumplir órdenes para desalojar a los marchistas que se encontraban en vigilia en la plaza Murillo

El ministro de Gobierno, Wilfredo Chávez, dijo el jueves que la destitución fue porque el coronel Zea no cumplió órdenes superiores del Alto Mando Policial.

Aracena asumió cargo sólo para resguardar plaza Murillo

image Coronel Alberto Aracena.

La designación del coronel Alberto Aracena como comandante departamental, efectuada el jueves por el Alto Mando Policial, sólo fue para cumplir la misión de resguardo de la plaza Murillo, pues el jefe policial continuará en su cargo de Comandante Regional de El Alto.

“Yo soy comandante de la Ciudad de El Alto, por instrucciones superiores he tomado el mando sólo para cumplir esta misión que consiste en resguardar plaza Murillo, el Alto Mando nos instruye y hay que cumplir órdenes”, aseveró.

Mencionó que se mantiene con el orden total y aseguró que continuará de esa manera durante las próximas horas. “Estamos seguros que seguirá así, nosotros sólo mantendremos el orden,” indicó.

Con relación al ingreso de los otros marchistas que se encuentran fuera de la plaza señaló que la misión es preservar la tranquilidad y seguridad en Kilómetro Cero y que por esa situación no se permite ingresar a otros marchistas, siendo ésta, una misión constitucional de la Policía boliviana.

La determinación del ingreso de los marchistas indígenas que se encuentran cercando la plaza Murillo, son otros los actores quienes definen esta situación, indicó la autoridad policial.

Por otro lado el coronel Aracena aseguró que el jueves por la noche no se utilizaron gases lacrimógenos en contra de personas, entre ellos mujeres y niños indígenas , mientras realizaban vigilia en la calle Ayacucho.

“No se utilizó en ningún momento agentes químicos, ustedes vieron anoche, había gente pretendiendo ingresar a la plaza y nosotros sufrimos la agresión, donde dos policías salieron heridos”, recordó.

Al promediar las 22:00 del jueves, en la calle Ayacucho se produjo un incidente cuando marchistas indígenas pretendían ingresar a la plaza Murillo; inmediatamente la Policía impidió el paso, activando los dispositivos de seguridad e incluso utilizando gases lacrimógenos para dispersarlos. Entre los marchistas se encontraban mujeres e incluso niños afectados a consecuencia de los químicos. El Diario.