Manifestantes sirios dicen que muerte de Gadafi los inspira

siria Inspirados por las escenas de euforia en Libia, numerosos manifestantes sirios salieron el viernes a las calles y gritaron a coro que el régimen del presidente Bashar Assad será el próximo en caer tras la muerte del derrocado dictador libio Moamar Gadafi.

Las fuerzas sirias dispararon el viernes contra los manifestantes y dieron muerte a 14 personas, dijeron activistas.

"Gadafi se ha ido, se acerca tu turno, Bashar", gritaban el viernes los manifestantes en la ciudad de Hama, que ha sido bastante tiempo baluarte de la resistencia contra el régimen en el centro del país.



La revuelta siria ha mostrado en los últimos siete meses bastante resistencia y recuperación, pero también indicios de estancamiento en las últimas semanas en tanto que el gobierno persiste en su represión sangrienta que, a decir de Naciones Unidas, ha dejado más de 3.000 muertos.

Aunque las manifestaciones masivas en Siria han sacudido a uno de los regímenes más autoritarios en el Medio Oriente, la oposición no ha logrado mayores avances en los últimos meses, no controla territorio alguno y carece de dirigentes visibles.

Ahora, la revuelta en Siria ha recibido nuevos bríos de la rebelión armada que expulsó del poder a Gadafi en Libia, aunque con apoyo aéreo de la OTAN.

"Sacrificamos nuestras almas, nuestra sangre por ti, Libia", gritaban el viernes a coro los manifestantes sirios.

Otros inconformes portaban pancartas alusivas a la posible suerte de Assad tras la que han tenido otros gobernantes depuestos en el Mundo Árabe.

Zine El Abidine Ben Alí, de Túnez, fue obligado a exiliarse y Hosni Mubarak, de Egipto, se encuentra en prisión y afronta cargos de complicidad por la muerte de más de 800 manifestantes durante la revuelta en su país.

"Ben Alí huyó, Mubarak está en prisión, Gadafi fue muerto, Assad… ¿?", decía una pancarta.

Gadafi murió el jueves después de que fuera sacado por la fuerza de un tubo del alcantarillado en el que se había escondido y rogara por su vida. La muerte de Gadafi puso fin de manera decisiva a un régimen de casi 42 años que había convertido al país rico en petróleo en una nación paria internacional y en el feudo personal del otrora gobernante.

AP