Testimonios. Dirigente Chávez marchó a pesar de tener un brazo fracturado; a indígenas sorprende La Paz

El dirigente de la CIDOB, Adolfo Chávez, a lo largo de la marcha sintió intensos dolores y su brazo se hinchó; empeoró cerca de la Cumbre cuando se lo vio muy adolorido y con el rostro pálido.

imageA pesar del dolor Dirigente da el ejemplo. Ayer, Chávez pidió un analgésico por su brazo herido.

Página Siete / La Paz – 19/10/2011



Adolfo Chávez marchó a pesar de tener un brazo fracturado

Para muchos marchistas, la caminata es un esfuerzo colosal, una tarea titánica. El dirigente de la CIDOB, Adolfo Chávez, decidió emprender la marcha a pesar de tener una triple fractura en el brazo, que requería de cirugía, incluso con los intensos dolores.

El 31 de marzo, al recorrer diferentes comunidades indígenas, Chávez sufrió un accidente que le causó la triple fractura en el brazo. Lleva cuatro clavos en el hueso y un fijador que los sostiene e inmoviliza desde fuera.

“El 15 de agosto teníamos que entrar a cirugía otra vez, pero se dio la marcha y hemos tenido que suspender la operación”, contó el dirigente.

No fue fácil para Chávez ocuparse de los asuntos de la marcha y cuidar la misma herida de su brazo, que debe ser atendida al menos dos veces al día para prevenir una infección o cualquier otro tipo de complicación.

A lo largo del camino, sintió intensos dolores y en algunos momentos su brazo se hinchó y parecía inflamado, pero fue recién cerca de la Cumbre cuando el dirigente se mostró preocupado por su brazo. Se mostraba muy adolorido y con el rostro pálido.

“Ha sido muy difícil”, dijo este padre de cinco hijos, que en su condición de líder del movimiento se abstuvo de mostrar todo el dolor que estaba sintiendo realmente.

Pero ayer, sus fuerzas se debilitaron y tuvo que interrumpir su caminata por algún momento para tomar un analgésico. Luego continuó con su marcha.

Las bajas temperaturas hicieron que se enfríe el fierro del fijador colocado en su brazo y le cause más dolor.

Hoy, Roxana, esposa del dirigente, llegará de Santa Cruz y le dará encuentro en La Paz.

Jóvenes y niños quieren conocer “todo el pueblo” de La Paz

Llegan a la sede de Gobierno por primera vez y expresan emoción.

EXPECTATIVA. Los niños desean ir a parques y al zoológico de Mallasa. Los más grandes ansían pasear y ver si esta ciudad es linda, como les dijeron cuando iniciaron la caminata.

imageLos más jóvenes ansían conocer la ciudad de La Paz. Luis salazar / Página siete

Página Siete / La Paz – 19/10/2011

“Me gustaría conocer todo el pueblo!”, exclama Roberto Pino, un joven marchista, quien se refiere a su arribo y estadía en la ciudad de La Paz. Es la primera vez que llega a la sede del Gobierno y ni siquiera puede imaginar cómo es esta urbe. La única referencia que tiene es que el clima es frío.

“Dicen que es bonito, queremos conocer si es así. Ésta es una aventura, pero es algo costoso porque estamos cansados”, asegura a su paso por la Cumbre.

Al igual que él, otros adolescentes y niños están ansiosos por ver la ciudad. Y es que la mayoría de ellos no había salido nunca de su comunidad y menos visitó una metrópoli.

“La Paz es mejor, pero recién voy a conocer. He escuchado que hace frío. Cuando llegue ahí, me encantaría mirar cómo es”, asegura, a su vez, Marcos Cari, quien a sus 17 años ya es parte de esta histórica movilización en defensa del TIPNIS.

Similar es el criterio de Leidi Moreno, quien a sus 18 años acompaña a sus padres en esta marcha. Ella se queja por el frío de la Cumbre y cree que en esta ciudad habrá más frío todavía.

Los niños también están emocionados por estar muy cerca de la sede de Gobierno, aunque extrañan su ambiente. Es el caso de Daniela Eato, de origen sirionó, quien tuvo que dejar la escuela para acompañar a sus padres.

“Bien hermoso es La Paz, no conocía este lugar. El clima es diferente, el ambiente, las casas. Me gustaría conocer los parques y el zoológico”, asegura la niña.

Judith Navi tiene 11 años y también expresa su sorpresa por el trato que reciben. “Está muy bonito (La Paz), me gustaría conocer los parques, me parece bien conocer edificios”, dice.

Marioli, por su parte, tiene la ilusión de visitar el zoológico y ver elefantes y tigres. Una mueca se dibuja en su rostro cuando se le aclara que en ese lugar no hay elefantes. Ella extraña su comunidad, a sus patos y gallinas, y también la libertad con la que se desplazaba en la selva.

Los adolescentes acompañaban ayer la marcha, pero los niños esperaban junto a sus madres y parientes en el campamento que fue instalado en la tranca de Urujara. Los menores de edad y algunas mujeres fueron trasladados hasta el lugar en dos buses cedidos por el colegio Alemán, de la zona Sur.

En el campamento, un grupo de “cebras” de la Alcaldía de La Paz distrae la atención de los pequeños. Entre risa y risa van pasando las horas, en un ambiente diferente al que están acostumbrados. Asimismo, un grupo de paquitos (mascota de la Policía) también les invita a jugar.

Los niños le temen a los policías, tras la violenta represión del 25 de septiembre. Producto de aquella acción, algunos de ellos se perdieron en la selva.