Impidieron una juerga en cárcel de San Pedro

La Posta celebraba su aniversario. Autoridades del Ministerio de Gobierno intervinieron para suspender una fiesta.

image INGRESO. La cancha de La Posta, en el interior del penal de San Pedro.

Era un festejo a todo dar. El viernes se celebraba un aniversario más de la sección Posta del penal de San Pedro, que fue abruptamente suspendida por el Ministerio de Gobierno. Una orquesta de música tropical, un conjunto folclórico y una amplificación ponían el marco musical a la fiesta.



Los internos se servían una parrillada acompañada por una profusión de bebidas alcohólicas.

Sin embargo, cuando la cosa estaba más alegre que nunca, la carne humeaba en un parrillero y las voces se elevaban al calor del buen trago, llegó personal especial del Ministerio de Gobierno, que ordenó parar el festejo.

Los artistas fueron invitados a abandonar el recinto carcelario, se secuestraron las botellas de fino licor y todo quedó en silencio en el sector exclusivo del reclusorio paceño.

El director jurídico del Ministerio de Gobierno, Fernando Rivera, confirmó que el viernes recibió el reporte de Inteligencia e impartió la orden de que se pare el festejo, pues contraviene las disposiciones de la Ley de Ejecución Penal.

En contacto con el diario Alarma, el director general de Régimen Penitenciario, Jorge Sueiro, admitió que ayer se enteró de la fiesta y que el lunes recibirá un informe oficial al respecto.

La posta. En julio de 1988, Roberto Suárez Gómez, el “Rey de la cocaína“, fue atrapado por efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) y fue conducido al penal de San Pedro.

En ese tiempo, los reos preventivos y sin sentencia se aglomeraban en la carceleta, que ocupaba el lugar en el que actualmente se erige La Posta, en la que se ingresa por la calle Cañada Strongest.

Suárez Gómez logró alejarse de la peligrosa población penal de ese espacio, donde actualmente convive poco más de un centenar de personas.

Tiene celdas más amplias y cómodas, con baño privado y se puede recibir visitas con mayor frecuencia a la ordinaria.

En ese sector están algunos de los detenidos por el caso Rózsa, dos exfiscales, Santos Ramírez y otros reclusos por el asesinato del empresario tarijeño Jorge O’Connor D’Arlach, Guillermo Fortún, Leopoldo Fernández y algunos sindicados de narcotráfico.

Desde entonces, ese lugar es el exclusivo del penal. Ingresar en ese lugar demanda una inversión de hasta 3.000 dólares, sin contar con el costo o alquiler de una celda, que en realidad son pequeños departamentos.

Los reclusos de esa sección y de Chonchocorito, que también están aislados del resto, generan la envidia de la población penitenciaria común, que no goza ni accede a esa comodidad.

Inclusive, una pequeña cancha permite el esparcimiento de los internos de La Posta, que tienen un salón de billar, que alguien bautizó “Don Leo”, porque Fernández costeó su reparación.

8,9 hectáreas es la superficie del penal de San Pedro, que fue habilitado a fines del siglo XIX.

Hasta hace un año y medio, era posible hacer un recorrido turístico por el penal de san pedro a cambio de un pago de 35 dólares.

El penal de La Paz

EL PREDIARIO   

Autoridades penitenciarias no mejoran sustancialmente el prediario para la alimentación de los reos.

EL HACINAMIENTO

Los internos aseguran ser, actualmente, alrededor de 2.000, que viven en un espacio calculado para 350.   

LA INFRAESTRUCTURA

Desde febrero a la fecha, solamente se refaccionó el sistema de alcantarillado. Otros problemas continúan.

La Prensa – 20/11/2011