Ingenieros cuestionan a la ABC

ABC La Asociación de Ingenieros Eméritos de Cochabamba (ASIEME) comunica al pueblo de Bolivia:

La vinculación por carretera de los departamentos de Cochabamba y el Beni, anhelo y reivindicación más que centenarios se han convertido en un derecho irrenunciable, ha sido puesta en peligro por la irresponsabilidad de ABC.

En efecto la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos, lamentablemente se gestó con dos grandes pecados que enredan a todo el poder ejecutivo y ABC responsable del sector carreteras:



• El primero fue de atentar de manera criminal a la madre tierra propugnando la desaparición del Tipnis, joya ecológica y pulmón de Bolivia, parecería que este pecado será redimido bajo la presión de los habitantes del TIPNIS y de todos los bolivianos conscientes.

• El segundo constituido por las irregularidades del “proceso de licitación” con resultados monetarios a favor de los proponentes, luego la contratación del único contratista brasilero y el sobreprecio de la obra adjudicada, que el 2008 y 2009 observamos y reclamamos con la Sociedad de Ingenieros de Cochabamba y el Colegio de Ingenieros Civiles de Cochabamba.

Tarde o temprano estos vicios terminaran por comprometer la existencia misma del contrato y/o del crédito.

Sin embargo, ASIEME considera que la ABC tiene la oportunidad histórica y de oro de reencauzar el contrato eliminando las irregularidades y el sobreprecio original.

Basta de desinformar al pueblo boliviano, sobre la inviabilidad, de las alternativas ningún comentario antojadizo mas, todo lo futuro debe ser en base a estudios serios.

Si ABC negocia irresponsablemente sobre la base del contrato irregular, las futuras condiciones y modificaciones del proyecto pondrán en riesgo seguro la realización de tremenda obra caminera deseada por todos.

No podemos callar y expresar con preocupación las declaraciones del Ing. José Kinn – Presidente del Directorio de ABC, sobre los conceptos que guiaran las futuras negociaciones, por lo que pedimos a la ABC que las personas que han negociado la subrogación del contrato de Queiroz Galvao a OAS en el tramo Potosí – Tarija (ventajosa para OAS ver las clausulas arbitrales, la impunidad de los malos trabajos ejecutados, etc.), sean alejados de la solución de la vinculación caminera Cochabamba – Beni.

Si el Artículo 3º de La ley corta prohíbe la construcción de la carretera por el territorio TIPNIS, entonces modifica en profundidad el contrato de construcción y ABC debería considerar la “sugerencia de ASIEME con 3 decisiones prácticas”:

a. Instruir la suspensión total de todas las obras por al menos 6 meses,

b. Conformar una unidad ejecutora con unos 7 expertos ingenieros para estudiar alternativas y elegir la solución más optima con un “estudio de impacto ambiental estratégico”, dejando el diseño final a OAS.

c. Renegociar un nuevo contrato con OAS, con base a un proyecto de ingeniería, y un presupuesto correcto basado en cantidades y precios unitarios resultantes del estudio.

Esta es la única manera de transparentar el anterior contrato contaminado de irregularidades técnicas, sobreprecios y menosprecio al ciudadano de la obligación de cumplir con la normativa boliviana.

Lamentablemente, surge en la ciudadanía la duda sobre la capacidad técnica y transparencia de ABC, por esto es necesario delegar esta tarea a otra instancia como “unidad ejecutora” que podría ser controlada y apoyada directamente por el presidente del Estado Plurinacional.

Ponemos en alerta al pueblo boliviano, para que se exija a la ABC responsabilidad, idoneidad profesional y respeto a nuestro país, cualquiera actitud irracional pondrá en peligro el financiamiento y por ende la vinculación vial.

El Directorio