Otra empresa estatal innecesaria; constructora EBC generará competencia desleal, dicen en Bolivia

El director de la Fundación Milenio Napoleón Pacheco, dijo que la EBC es “una nueva medida equivocada que infringirá daño económico al sector privado”.

image Construcción de una obra pública. Foto Afka

Analistas: Empresa estatal constructora, innecesaria

CREEN QUE GENERARÁ COMPETENCIA DESLEAL



Analistas dijeron ayer que la Empresa Estratégica Boliviana de Construcción y Conservación de Infraestructura Civil (EBC) no tiene ningún justificativo económico y que su creación sólo generará competencia desleal para las empresas privadas y, por lo tanto, perjuicio.

El director de la Fundación Milenio y analista, Napoleón Pacheco, dijo que la EBC es “una nueva medida equivocada que infringirá daño económico al sector privado”.

Agregó que, como en varias entidades estatales que ya funcionan, el directorio y ejecutivos de EBC serán interinos, elegidos sin tomar en cuenta sus méritos profesionales.

Respecto a la transferencia de bienes, equipos y otros activos que pertenecieron al ex Servicio Nacional de Caminos (SNC), dijo que esto representa desde ya una competencia desleal con el sector privado porque no existe una inversión previa.

Para Pacheco, considerando que cada día que pasa crece la demanda de empleo de parte de los militantes del partido en función de Gobierno, la implementación y funcionamiento de la empresa estratégica de construcción estatal creará fuentes de trabajo.

Innecesaria

El analista y expresidente del Banco Central de Bolivia Armando Méndez indicó que la decisión de crear la EBC es “completamente inesperada e innecesaria”.

“El país posee varios miles de empresas constructoras y de diferentes tamaños, pequeñas, medianas y grandes, que perfectamente abastecen las necesidades del sector. Por tanto, es un sector muy competitivo. El incorporar una empresa más al sector y de propiedad estatal no tiene ningún justificativos económico. No se la requiere”, indicó.

Méndez agregó que las  empresas constructoras privadas tendrán que competir con una empresa estatal cuyo capital inicial es producto de los impuestos que paga la gente y que no tiene la necesidad de asegurar utilidades, como tiene que hacerlo cualquier empresa privada.

Los Tiempos – 2/11/2011