Pasorapa: Litro de agua ‘vale oro’; en Omereque no hay combustible para bombeos

Cochabamba, Bolivia. Los alcaldes de Pasorapa y Omereque relatan la travesía y la desventura que atraviesan cotidianamente para conseguir agua para la alimentación de sus familias, los ganados y los cultivos agrícolas.

image La alcaldesa de Pasorapa de la provincia Campero del departamento de Cochabamba, Cintia Ávila, en comunicación con la Red Erbol, relató que el municipio enfrenta el peligro de la perdida de los productos agrícolas y el ganado por la falta de provisión del agua y la caída de la lluvia.

“Si bien los (habitantes) de otros lugares tienen bastante agua y los desperdicia, en Pasorapa el litro de agua es oro, y la situación es desesperante porque los ganados cada día consumen más agua al igual que los habitantes”, afirmó Ávila.



Pasorapa se encuentra al sur de Cochabamba y limita con los departamentos de Santa Cruz y Chuquisaca, está a 280 kilómetros de la capital valluna y tiene entre 5.000 habitantes que se dedican al cultivo del maíz, que los granos son para el consumo humano, los tallos y hojas sirven como forraje para los ganados.

“En Pasorapa, nueve meses del año no llueve, sino ocasionalmente cae poca llovizna que atenúa la emergencia pero igual tenemos que transportar agua en cisternas hasta los atajados para que los animales sobrevivan”, agregó.

El transporte del agua es pagado por los mismos comunarios y el municipio que enfrentan el problema cerca de un año. La zona requiere un acueducto que costaría 18 millones de dólares, pero el presupuesto edil es apenas de tres millones de bolivianos.

Sin embargo, trabajan por la concientización del uso óptimo del agua, la reforestación y la búsqueda de financiamiento para la construcción de represas, almacenes o tanques de agua para los ganados y familias que constantemente abandonan la zona en búsqueda de mejores días.

“Pido a las autoridades nacionales que emprendan proyectos de provisión de agua sino desaparecerá el pueblo la migración por año es de 100 niños menos que estudian en el municipio, porque se van familias integras”, lamentó Ávila.

Por su lado, el alcalde de Omereque, tercera sección de la provincia Campero de Cochabamba, Marcelino Solís, contó que atraviesan por una temporada “dura” de sequia. La poca lluvia que llega no satisface en la zona valluna para la producción de frutas y verduras y en la parte alta donde producen cereales y papa, casi los 365 días sufren la sequia y la pobreza.

“Lo que más sufrimos en el valle es la provisión deficiente de combustible por (la traba) de las leyes; tenemos 18 tractores agrícolas que están parados que perjudica a los productores, a parte de la sequia. Al menos 850 bombas que funcionan día por medio necesitan combustibles, también para transportar agua a la zona alta. Y muchos de los comunarios recorren entre cinco a 12 kilómetros cargando agua en burros”, sostuvo Solís.

La autoridad edil indicó que los funcionarios del departamento de Cochabamba no les escuchan la demanda y hasta se sienten impotentes porque no saben a quién más acudir para mejorar la provisión de combustibles, a pesar de que Omereque mantiene con productos agrícolas a los mercados de Sucre, Cochabamba y Santa Cruz.

Los habitantes de la parte alta de Omereque sólo esperan la lluvia para almacenar agua en las lagunas, porque no hay vertientes, “muchas veces los animales y los alumnos comparten agua de la misma laguna”. Pero, día que pasa la demanda del agua es más y las lagunas construidas por el Ministerio de Medio Ambiente no abastecen, explicó Solís a Erbol.

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