Corrupción transparente

NARDI SUXO La “ministra de transparencia” se enojó con Transparencia Internacional. El motivo: un informe de esa organización global donde se muestra el agravamiento de la corrupción en Bolivia, que ha pasado en los últimos años del puesto 102 al 118 en el ranking de países más corruptos del planeta.

Evidentemente, la furia de Nardi Suxo se debe a que el principal aplazado sería su ministerio, por lo que se apresuró a descalificar el informe como “mentiroso” y “carente de credibilidad y seriedad”, llegando al extremo de afirmar que habría sido hecho por “siete gonistas”.

También dijo que el documento no recoge “los logros en la lucha anticorrupción” del gobierno de Evo Morales.



¿Se referirá la ministra al impune negocio de los 33 camiones de contrabando, al sobreprecio en el contrato con la OAS o al exorbitante monto pagado por el lujoso avión presidencial?

Está claro que la cartera encabezada por Suxo ha sido utilizada como mecanismo de persecución contra opositores, aplicando una vara muy distinta contra la corrupción oficialista.

Sucede, además, que la ONG a la que acusa de “falta de credibilidad y seriedad” es la más prestigiosa del mundo en su rubro, con una red de instituciones que abarca a más de 90 países.

El informe citado indica que los Estados más corruptos son aquellos donde existe “una institucionalidad débil” y donde los gobiernos “son muy fuertes, sin un balance de poder”. Análisis que se aplica como anillo al dedo a la deconstrucción de la institucionalidad republicana operada por el régimen evista.

Molesta en el gobierno, sin duda, que se transparente a nivel internacional la agudización de esta problemática, desgastando aún más la ya maltrecha imagen externa del presidente Morales.

Mientras tanto, en el plano nacional la opinión pública mayoritaria parece coincidir con la percepción reflejada en el informe, desaprobando la gestión gubernamental con un 55%, contra apenas 36% que respalda al mandatario cocalero…

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