Indignos y viles: lecciones de las elecciones

Iván Arias Durán

Ahí están las consecuencias de que el partido de gobierno pierda, de que los ciudadanos se hayan organizado para hacer observancia del escrutinio en cada uno de los recintos y mesas de votación, de que los medios de comunicación hayan sido celosos guardianes del voto democrático…Un epíteto mas a los muchos que se les ha puesto durante estos años a los Periodistas y Medios: “indignos y viles”!!

El jueves 22, en la ciudad de Sucre, según un despacho de ERBOL, durante una conferencia de prensa para presentar los resultados que ratificaron la victoria del opositor Moisés Torres, de la agrupación LIDER, los vocales Norma Espinoza, Ramiro Tinuco y Zenaida Navarro no ahorraron palabras para criticar la labor de la prensa.



“Creían que se estaba montando un fraude; han pedido nuestra renuncia; no hay que dañar la dignidad de una institución y las personas”, fueron algunas quejas que expuso la presidenta del TED, Norma Espinoza, al justificar el motivo de la aplicación de un “control de calidad” al cómputo general y que fue el motivo del retraso de la presentación de resultados, situación que fue amplificada por la prensa.

El vicepresidente de la institución electoral, Ramiro Tinuco, enfatizó que el TED utilizó “políticas equivocadas” de accesibilidad y tolerancia a organizaciones y partidos políticos, y advirtió que se asumirán nuevas medidas para los venideros procesos. A su turno, la vocal Navarro, que dijo haber trabajado en medios, calificó de “indignos, viles, de hacer política desde los micrófonos y de haber colmado la paciencia” a algunos periodistas aunque también reconoció que hay varios periodistas honestos.

“Control de calidad”, juro por Dios que en mis años de vida electoral (y empecé a votar el año 79), nunca había escuchado esa palabrita. Acaso el voto en las urnas y las actas levantadas en los propios recintos, a pesar de la manipulación que se hace en las áreas rurales, no son la mejor garantía? Es cierto que se duda de las actas cuando no hay un democrático control en los recintos y mesas. Esta situación se dio en varias elecciones, cuando el actual partido de gobierno, repitiendo prácticas dictatoriales, solo permitía veedores de su propio y único color. Pero en el caso de las recientes elecciones municipales de Sucre el control plural estuvo presente en todos los lugares.

Por ello eso de control de calidad daba para sospechar y los del TSE en vez de pensar en aplicar nuevas medidas para futuros procesos electorales, lo único que tiene que hacer es que en los recintos haya un control democrático ( plural, seguro y tolerante). El TSE tiene que dejar de acusar y echar la culpa a los periodistas y medios de comunicación y más bien deben hacer todo por transparentar sus acciones sin que haya lugar a dudas. La forma en que manejaron las elecciones judiciales no les ayuda a subir la confianza ni la credibilidad. Cómo es posible que para un pueblo de apenas 150 mil votantes se tenga que tardar 4 días en dar los resultados oficiales? Antes estos mismos resultados se daban el mismo día.

Lo ocurrido en Sucre deja algunas enseñanzas para opositores y oficialistas. Para los opositores es la demostración de que solo deponiendo actitudes caudillistas y buscando consensos es que se va avanzar en la construcción de una alternativa que garantice la vigencia del estado de derecho. También la enseñanza está en que no basta unir líderes, sino que hay que trabajar con organización y programa en las calles, los barrios y distritos.

Para el oficialismo, una vez más porque ya recibieron la misma lección en las elecciones de abril del 2010, que no basta con utilizar el aparato estatal para demoler a los opositores y que no basta con tomar los espacios de poder a como dé lugar: tienen que pasar del balcón a la gestión; del odio a la reconciliación. También está claro que la presencia del Primer Mandatario, con sus repetidas actitudes de soberbia y amenaza a los ciudadanos que no voten por sus candidatos por él elegidos, en vez de apoyar a los aspirantes de su partido, los perjudica. Los resultados en Sucre y Quillacollo, donde el Presidente parecía un candidato más, lejos de despertar simpatía produjo rebeldía y rechazo que se expresó en las urnas