Panamá se prepara para la llegada de Noriega con sentimientos encontrados

Un mensaje de Twitter del ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Roberto Henríquez, confirmó que este domingo en la tarde Manuel Antonio Noriega llegará a su país más de dos décadas después de haber sido retirado del poder en una invasión de Estados Unidos.

El exhombre fuerte viene de Francia, donde la justicia de ese país -que en 2010 lo condenó a siete años de prisión por lavado de dinero- aceptó un pedido de extradición para que responda en Panamá por delitos de malversación, corrupción y homicidio.

Noriega, que antes de su extradición a Francia también cumplió una condena en Estados Unidos, tomó el poder en 1983 y encabezó un gobierno de facto en Panamá hasta 1989.



El ministro Henríquez señaló que la prioridad del gobierno es garantizar la seguridad de Noriega, mientras el abogado del exlíder, Yves Leberquier, dijo que era una «buena noticia» que «este hombre cansado y viejo» esté a punto de regresar a su patria.

«Su llegada cierra un capítulo particular en la historia de Panamá en términos de Noriega. Fue retirado por Estados Unidos durante la invasión y ahora regresa a enfrentar la justicia panameña. Se cierra el círculo», le dijo a BBC Mundo Orlando Pérez, autor de Political Culture in Panama: Democracy after Invasion y profesor de política latinoamericana en la Universidad Central de Michigan, en Estados Unidos.

Historia patria

El gobierno panameño confirmó que, a su llegada, Noriega será recluido en el Centro Penitenciario Renacer, que no tendrá ningún privilegio distinto al que reciben otros reclusos y que podrá dedicar su tiempo a ciertas actividades lúdicas y productivas ofrecidas por el centro penitenciario.

Sin embargo, no está del todo claro cuánto tiempo pasará el exgobernante de 77 años en la cárcel, pues las leyes panameñas dejan la puerta abierta para que los presos de más de 70 años puedan pedir que se les autorice la casa por cárcel.

Mientras, las noticias sobre la llegada de Noriega han sido recibidas por los panameños comunes y corrientes con una mezcla de sentimientos.

«La gente está despierta y hay tensiones, pero sobre todo en las generaciones que vivieron en los años 80», le dijo a BBC Mundo Guido Bilbao, autor del libro La Caída de Noriega. «Pero para la mayoría de los panameños, su llegada no deja de ser una anécdota».

«Va a venir Noriega y el martes la gente igual tiene que ir a trabajar y Panamá va a seguir con los mismos problemas que quizá sí nacieron con Noriega y con su salida», añade.

Bilbao argumenta que una buena parte de la sociedad panameña es joven y, por tanto, no vivió de primera mano su gobierno ni la invasión. Esto se suma que, en su opinión, «nunca se ha analizado el fenómeno de Noriega, no se enseña en las escuelas ni en la universidad».

Orlando Pérez opina de manera similar. «Para la mayoría de panameños esto es realmente historia y ellos lo ven más con curiosidad que con interés político real».

Protestas

Pero aunque algunos jóvenes pueden tener recuerdos borrosos de la época de Noriega, hay otros panameños que están planeando la llegada de Noriega con protestas que comenzaron este viernes.

Son organizadas por la Cruzada Civilista, un movimiento creado en 1987 por grupos comerciales, profesionales, religiosos y miembros de sindicatos para derrocar al general.

Según informaron medios locales panameños, la Cruzada Civilista organizará la protesta en la Calle 50, una de las principales de la capital, y tendrá como objetivo pedir que Noriega cumpla en la cárcel (y no en su casa) por los delitos que cometió.

Noriega fue condenado en ausencia a dos penas de prisión de 20 años por el asesinato, en 1985, del líder opositor Hugo Spadafora, y por el del capitán Moisés Giroldi, quien se levantó en su contra en 1989.

La Cruzada busca recordar también a las víctimas de abusos de derechos humanos.

«Toda esta gente no puede olvidar y ni hablar de perdonar ya que Noriega no ha tenido un gesto de arrepentimiento», dijo Aurelio Barría, miembro de la Cruzada Civilista.

Fuente: bbc