Una OEA para Chávez

CHAVEZ CELAC Finalmente, con el CELAC Hugo Chávez tiene su propia OEA sin Estados Unidos, viejo sueño largamente acariciado durante décadas por su mentor, Fidel Castro.

No bastó la sumisión de José Manuel Insulza al frente de la Organización de Estados Americanos, porque a pesar de la genuflexión del citado personaje, la institucionalidad del organismo generó posturas contrarias al creciente autoritarismo de los gobiernos del bloque chavista.

Baste citar los ejemplos de los informes emitidos por la Relatoría de Libertad de Expresión, condenando la persecución a la prensa independiente en Venezuela, o varios fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.



Para que nadie se llame a engaño, la flamante Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) inicia su existencia con una declaración de condena al embargo norteamericano contra la Cuba castrista.

El proceso de parto del CELAC ha estado absolutamente protagonizado por los regímenes de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA). Lo que nos lleva a preguntarnos por las razones de la participación en el bloque de gobiernos moderados como los de Colombia o Chile.

Es posible que se haya calibrado la necesidad de participar para ejercer, precisamente, una influencia moderadora, con la intención de evitar el copamiento total por parte del eje chavista.

Pero el riesgo de esta postura estriba en avalar con su presencia las acciones del nuevo organismo regional.

Durante décadas, la dictadura de La Habana soñó con una OEA sin “el imperio”, luego de su expulsión a raíz de la promoción continental de la violencia guerrillera por parte del gobierno cubano.

Ahora, el discípulo dilecto parece hacer realidad el viejo anhelo, aunque es muy probable que tenga los pies de barro…

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