Nuevo intento del gobierno para acallar a los medios de comunicación: anteproyecto en la mira


Ronald Balderrama*

MORDAZA A través de la historia de Bolivia los innumerables intentos de anular, restringir las libertades de la Prensa del país han estado presentes casi en muchos gobiernos.

La vigencia de le Ley de Imprenta como mecanismo jurídico mantuvo un espíritu de otorgar libertades sin ningún tipos de censuras, orientadas al respeto de la fuente y al criterio de quien la emite. Dicha Ley otorga al ciudadano, el derecho constitucional de hacer prevalecer las libertades y garantías.



Hoy el tratar de promover la pluralidad de las fuentes de información, permitiendo la existencia de un debate abierto con ideas y opiniones y sin ningún tipo de restricciones es casi una tarea muy difícil, ya que las organizaciones sociales que apoyan al gobierno de turno son las que reaccionan agresivamente contra los medios de prensa. Los casos de agresiones son variados, más aún cuando el gobierno de Morales decidió afirmar que la oposición política que tiene son justamente los medios de información y comunicación. El presidente Morales enfatizó en algún momento de su gestión que la prensa es su “enemigo”, mientras los medios reiteran que sólo cumplen su misión de informar y orientar.

Recientemente el presidente de la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), Antonio Vargas, mencionó que el documento sobre el anteproyecto de ley se encontraría en elaboración en la Comisión de Planificación de la Cámara de Diputados, presidida por el legislador oficialista Javier Zavaleta.

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En un vistazo realizado a cada artículo, Vargas encontró incoherencias y una suerte de improvisación que, de ser asumido como proyecto “en limpio”, volvería a afectar las libertades de los medios de comunicación en su diaria tarea informativa.

“Estamos analizando un documento que circula en las redes sociales y en ese sentido hemos visto con asombro que ya no sería necesaria la intervención de una orden de un juez competente sino sólo la voz de la autoridad ejecutiva, violando la Ley de Imprenta vigente; por otro lado, no existe un criterio claro en el manejo o tipología de los criterios de reservado, secreto y confidencialidad, tampoco se fomenta la creación de un ente fuera del poder político y esto significa que el Gobierno se vuelve a convertir en regulador y regulado, lo cual nos parece una forma improvisada de afectar la labor de la prensa”, manifestó. (Fuente: El Diario.)

El anteproyecto de acceso a la información genera nuevas dudas en el periodismo, se debe de recordar que precisamente este año la ley de imprenta cumplió 88 años de vigencia y al igual que en otras épocas en el Gobierno de Evo Morales se volvió a insinuar una supuesta inaplicabilidad de la norma, intentando constantemente un “amordazamiento” que en fondo lo que haría es dañar el sistema democrático boliviano.

Dentro de las denuncias que se conocen sobre constantes amedrentamientos a medios de prensa, este fin de semana se conoció que el señor Reynaldo García, ex – candidato del Movimiento Al Socialismo a Alcalde en Bermejo, abrió un proceso judicial en contra del diario “El Bermejeño” por usar en una de sus publicaciones el término “delfín” para referirse al político. El periódico El Nacional señala que “García se sintió agraviado porque en días previos a la elección para Alcalde, El Bermejeño lo denominó ‘delfín’ de otro conocido político”. El documento presentado por los abogados del ex – candidato del MAS dice que esa denominación “vulnera la garantía suprema de la dignidad, decoro y honorabilidad de su persona”.

El diccionario de la Real Academia Española define la conocida acepción política como: “Sucesor, designado o probable, de un político o de una personalidad importante”.

Otro caso de amedrentamiento que se recordará por que llamo mucho la atención fue al periodista de Cadena A, John Arandia, quien en su programa televisivo difundiera por primera vez, el video del soborno a Ignacio Villa Vargas alias ‘El Viejo’, testigo clave del Gobierno en el denominado caso terrorismo. Se recordara que la prensa salió en marchas, actos y pronunciamientos, que expresaron su rechazo a que se esté intentando violar la normativa en cuestión mediante la citación que se le hiciera a dicho periodista.

Sobre la citación al periodista Jonh Arandia, fue justamente el ex – fiscal que investigó el caso terrorismo Marcelo Soza, quién pretendió convertirse en un juez sin conocer, ni respetar lo que dice la vigente Ley de Imprenta.

La Ley de imprenta enfatiza que no se puede obligar a un periodista a revelar su fuente de información, el secreto de fuente es inviolable y el artículo 8 de esta ley coincide con todas las normas internacionales que establecen que el periodista no puede revelar ni sus fuentes de información ni los apuntes de sus libretas ni la documentación que pueda tener con relación a su trabajo profesional.

La Ley de lucha contra el Racismo y toda forma de Discriminación, que generó la movilización a nivel nacional del gremio periodístico fue precisamente para evitar que intereses contrarios a la libertad de prensa y de expresión, intenten mutilarla, anularla y sustituirla, y que pretenda poner al periodismo independiente al servicio del Gobierno de turno.

La principal carta magna del Estado establece, en sus artículos 21, 106, 107 y 410, el pleno respeto a la libertad de prensa y de expresión, protegida por diversos tratados de Derechos Humanos, a los cuales la misma Constitución ha reconocido rango supra-constitucional. Es por eso que si se pretende modificar, restringir o regular esta normativa, tales modificaciones deberán enmarcarse en los Tratados Internacionales de Derechos Humanos, y cumplir con las normas y procedimientos establecidos en la Constitución Política del Estado. Por tanto, ninguna reforma al régimen legal del periodismo podrá pretender reducir o afectar la garantía de la libertad de prensa y expresión, sin incurrir en violación al régimen democrático y a los Derechos Humanos.

El sistema democrático es una compleja estructura que se nutre de varios elementos, pero sobre todo que para su perfeccionamiento necesita del aporte de cada individuo. Hoy todos los bolivianos deberíamos estar atentos contra cualquier forma de intimidación, amedrentamiento o tratar de imponer una mordaza a los medios de prensa, ya que uno de los principales bastiones en búsqueda de la verdad e inclusive la justicia son precisamente la medios de la Prensa en cualquiera de sus formas escritas, televisivas, radiodifusoras y virtuales, elementos que hacen una vitalidad enorme al sistema democrático de cualquier Estado.

Estimado lector: ¿Estaría usted de acuerdo que los medios de comunicación solo informen lo que al gobierno de turno le convenga?

*Politólogo

DeBolivia