Ayer se informaba de la devolución de un hombre secuestrado de las iniciales H. cuando en horas de la tarde se hizo saber que un empresario de apellido Gutiérrez había sido plagiado. Hasta el cierre de la edición, no se pudo conocer mayores datos sobre este último caso, por mantenerse herméticas las fuentes, tal como ocurrió con los otros casos.Esa persona, de sexo masculino, sería la octava víctima en los últimos meses y se señala, de acuerdo a nuestras fuentes, que pedirán igual que las anteriores oportunidades, más de un millón de dólares.Algunas fuentes que conocen sobre secuestros, que fueron consultadas, manifestaron que puede ser que esté operando otra banda en el país, diferente a la que secuestró a H. porque no es normal que devuelvan a uno y de inmediato se lleven a otro.Lo lógico es -señala el experto- que con el botín vayan a encerrarse por unos días, dos semanas a lo sumo, hasta llegar a la conclusión de que las fuerzas del orden no tienen pistas sobre ellos y de allí recién salir a cometer una nueva fechoría.Por la precisión de los golpes dados hasta el momento, manifestó que los plagiadores pueden ser ex miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que al estar desmovilizándose, mientras se desarrolla el diálogo por la paz en Cuba, llegaron al país y están realizando esos actos.De ser así -precisa la fuente- será muy difícil que encuentren a los secuestradores, porque la técnica de ellos es trabajar en tres baterías, es decir, una realiza el plagio, la otra se dedica al cuidado de la mercancía y un tercero negocia y recoge el dinero, no conociéndose entre ellos por propia seguridad.Hasta el secuestro de H., se sabía que eran cinco casos, pero otras fuentes manifestaron que hubo dos casos anteriores tampoco no reportados. La característica es que todos pertenecen a familias de clase económica alta.Con respecto al anterior secuestrado, devuelto en las últimas horas, se conoció de manera extraoficial que salió del país en las últimas horas, por su propia seguridad y al mismo tiempo para recibir atención profesional para superar los traumas ocasionados por el plagio.Se conoce que entre los secuestrados estuvieron la esposa de un líder empresarial del sector agropecuario, pagando 1,5 millones de dólares por el rescate; luego se secuestró a la esposa de un empresario argentino; al igual que a una señora de apellido Z.También le secuestraron la hija a un conocido empresario que fue político y diplomático, quien habría pagado un millón de dólares. Luego al hombre de 30 años, ligado a tradicionales familias dedicadas al rubro de la construcción.De los otros dos casos aún no se pudo conocer datos, porque lo manejan en reserva.
Fuente: La Estrella del Oriente.