Durante nueve meses el fiscal Roger Velásquez no asistió a audiencias judiciales convocadas para determinar la liberación o no del ex cívico de Villamontes, Felipe Moza y pese a su condición de representante del Ministerio Público y parte acusadora contra el ex cívico presentó una y otra vez diferentes justificativos para no estar presente en dichas audiencias, por ese incumplimiento de deberes Moza cumple hoy cinco años como “detenido preventivo” violando sus derechos humanos y normas que establecen plazos concretos de tres y cuatro años para que una persona en esa situación sea liberada.
“Al fiscal Roger Velásquez no lo conozco, no le he visto la cara nunca. En este Tribunal de Sentencia Primero de La Paz se suspendieron más de siete audiencias porque Velásquez no se hizo presente, hasta el 27 de febrero de este año estaba el ex fiscal Marcelo Soza, después no conozco a ningún fiscal más y todas las audiencias fueron suspendidas por este tema por la ausencia del representante del Ministerio Público, además por falta del cuaderno de investigación”, declaró Moza al término de la audiencia 80, suspendida por ausencia del Fiscal Velásquez y de la juez técnico, Elena Gemio.
Al igual que en anteriores ocasiones, Velásquez hizo llegar al citado tribunal un nuevo justificativo en sentido que tenía que atender otro caso, mientras que la juez Gemio indicó que estaba pasando un curso en instalaciones del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF). Para Moza esas actitudes dilatorias exponen y revelan que su detención preventiva obedece a decisiones políticas porque la decisión sobre la libertad para una persona detenida resulta ser secundaria a la asistencia de una jueza a un curso o a que el fiscal Velásquez tiene otras investigaciones que atender.
“¿Quiero preguntarle al Fiscal General, Ramiro Guerrero ¿es esto justicia?”, preguntó Moza al recordar que luego de cinco años como “detenido preventivo” y sin juicio resulta grotesco que el Fiscal Guerrero emprenda una enorme campaña mediática de spots y cuñas radiales para decirle a la población que hay equidad, imparcialidad objetividad en todos los juicios, “es una propaganda mentirosa”, añadió el ex cívico al precisar que las 80 audiencias suspendidas en su caso muestran el rostro real de la administración de justicia.
“Por esto también le cuestiono a la corte de distrito de La Paz, a la Corte de Justicia de Bolivia, al Ministerio de Justicia, al Defensor del Pueblo y a la Asamblea Boliviana de Derechos Humanos, ¿es que acaso no ven la destrucción de mi persona, de mi familia y de la justicia boliviana?”.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La defensa de Moza pidió que se designe a un nuevo fiscal para que no exista más retardación de justicia.