El satélite Túpac Katari fue puesto en órbita en una jornada histórica


Evo llora en China y sueña con el satélite Bartolina Sisa. Telecomunicaciones. El lanzamiento fue a las 12.40, en la estación china de Xichang.

image Tres momentos del despegue del satélite Túpac Katari en la estación espacial de Xichang. Foto: ABI.

La Razón / Christian Galindo / Beijing



A las 00.40 hora de China, 12.40 en Bolivia, se contuvo la respiración de los asistentes a la base de Xichang. El presidente Evo Morales y su comitiva, expertos bolivianos y chinos, periodistas… todos guardaron silencio. Hacía dos segundos que el Túpac Katari había sido lanzado al espacio.

El 20 de diciembre de 2013 pasó a la historia como el día en que Bolivia lanzó su primer satélite de telecomunicaciones desde el continente asiático, al otro lado del mundo. Ello se cristalizó cuando el cohete LM 3B que trasladaba el artefacto fue impulsado por sus propulsores Larga Marcha 3B/E y se elevó unos metros hasta hacer un estruendo y desaparecer entre la fría y nevada noche, cuando en Bolivia era el mediodía.

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Antes de este episodio, la ansiedad y el nerviosismo cundieron en el Mandatario y sus acompañantes, los responsables chinos del proyecto, un grupo de becarios bolivianos y sus familias, y los periodistas. Morales no dejaba de mirar su celular, tomar fotografías de la transmisión televisiva y de preguntar por los camarógrafos del canal estatal. Los funcionarios del Centro de Lanzamiento de Satélites de Xichang trataban de calmarlo, explicándole que todo estaba bajo control.

El ambiente no era gratuito. La nevada había provocado el adelantamiento de la eyección, de las 13.02 a las 12.40. Inclusive los trabajadores de la prensa asistentes crearon una atmósfera de desorden al llegar al borde del inicio del evento y por casi interrumpir la transmisión que se realizó en los idiomas chino y español.

La firma asiática que dirigió el lanzamiento —y que forma parte del gigante consorcio que diseña satélites, construye y lanza cohetes y capacita a técnicos bolivianos— eligió una especie de colina a 2,5 kilómetros de la base de despegue, donde instaló un espacio de seguimiento al aire libre. Por eso los dos grados bajo cero y la suave pero insistente nevada contribuyeron a generar el ambiente de tensión.

Sin embargo, pocos miraron las tres pantallas de al menos 50 pulgadas que transmitían el lanzamiento de forma detallada y con primeros planos. La mayoría optó por ver a la distancia el cohete de unos 50 metros altura, que pudo ser observado en toda su magnificencia y a sólo 100 metros, diez minutos antes del acto.

Mientras crecía la expectación, el locutor chino iba anunciando que quedaban cinco minutos para la eyección, luego dos, después uno y finalmente vino la cuenta regresiva, que como se había anunciado, iba a hacerse en chino. Pero pudo más la emoción de los bolivianos presentes que, a gritos, impusieron una cuenta regresiva en español. Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno…. cero. Los connacionales se hicieron sentir al ver al cohete perderse en el cielo y dirigirse al espacio exterior.

Morales estaba cubierto hasta la cabeza con una gruesa chamarra impermeable y se resguardaba de la nieve gracias a un paraguas. Y tras apreciar que el lanzamiento había sido exitoso, dio rienda suelta a su alegría. “Emoción profunda. Nunca más estaremos incomunicados, como antes que estuvimos en la austeridad, en la oscuridad”, indicó a ABI. Los aplausos dominaron el ambiente. El Presidente fue felicitado por el director de la eyección y dejó de lado su rostro serio, algo demacrado por un resfrío y dio un apretón de manos al ministro de Defensa, Rubén Saavedra y posteriormente se congratuló con el canciller David Choquehuanca.

No tuvo más tiempo, de inmediato los periodistas bolivianos lo rodearon y estuvo a punto de quebrarse cuando le preguntaron qué sentía tras el lanzamiento y le recordaron que el sueño comenzó hace dos años en un encuentro con su homólogo de China, Xi Jingpin. Admitió que se emocionó mucho por lo que significa este hecho para el país. “Sentí una emoción profunda, porque se trata de un sueño que se hizo realidad y que beneficiará a toda la población”.

Estrella. La nieve seguía cayendo, increíblemente solo sobre la colina de observación, pero a nadie le importaba, todos estaban contentos y aliviados. El manto delicado y blanco fue el adorno especial para una jornada inolvidable. “El satélite Túpac Katari ya está en el cielo, es nuestra estrella que nos guiará”, afirmó el Presidente más calmado, pero aún agitado por la experiencia.

El proyecto del Satélite de Telecomunicaciones Túpac Katari (TKSAT-1) tiene la misión de transmisión de datos para la red de internet, televisión, telemedicina y educación a distancia, especialmente en lugares alejados de los centros urbanos de Bolivia, según ABI. Posee un peso de 5,2 toneladas y mide 28 metros de extremo a extremo, con los paneles solares desplegados. Su tiempo de vida es mayor a 15 años y su costo es de $us 302 millones, financiados por el Banco de Desarrollo de China y el Estado boliviano.

Una hora más tarde, los responsable de la Gran Muralla, empresa estatal que estuvo a cargo del proyecto, anunciaron oficialmente el éxito de la misión en un acto realizado en las instalaciones de la entidad en Xichang. En el lugar, Morales volvió a agradecer el apoyo de la República Popular de China y dijo que se va feliz con dos sensaciones: una la de haber compartido con el Mandatario asiático en una reunión de tres horas, y otra, por el lanzamiento del aparato.

Presidente declarará el ‘día espacial’

El presidente Evo Morales anunció ayer, desde la base china de Xichang, que a su retorno a Bolivia se reunirá con las organizaciones sociales para declarar como Día Espacial la fecha del lanzamiento del satélite de telecomunicaciones Túpac Katari, informó ABI. “Con más confianza hay que seguir dando pasos importantes para el pueblo boliviano, sé que hay una emoción en Bolivia, es un día de fiesta y por eso vamos a nombrar esta fecha como Día Espacial”, dijo en conferencia de prensa.

Algarabía por el suceso nacional

Revolución de comunicación: Pablo Groux, ministro de Culturas y Turismo

Diez años atrás hubiera sido impensable que nuestro país humilde y pequeño aspire tener sus banderas en un cohete. La revolución mundial es de comunicación y la vivimos hoy.

En 2014 estará en funcionamiento: Vladimir Sánchez, ministro de Obras Públicas

El lanzamiento es un éxito; hasta ahora las cosas van bien. A finales de marzo o los primeros días de abril del 2014 ya tendremos el satélite en pleno funcionamiento.

Hacia un desarrollo sostenible: César Cocarico, gobernador de La Paz

Simplemente contento y orgulloso, porque nuestro país cada día avanza hacia un desarrollo sostenido y se ve con mayor esperanza. Feliz de vivir este momento que transforma.

Oposición expone su reparo al proyecto

Gastos dispendiosos y de lujos: Jorge  Quiroga, expresidente de Bolivia

Cada uno tendrá que hacer la evaluación (sobre la construcción del Túpac Katari), si esa clase de gastos dispendiosos y de lujo para un país tan necesitado sirven más.

No sé si valía la pena esa inversión: Norma Piérola, diputada PPB-CN

Tenía que tener muchas aplicaciones y nos enteramos de que va a servir solo para tecnologías de comunicación. No sé si valía la pena hacer semejante inversión que aún no se paga.

Esperamos que sirva al país: Elizabeth Reyes, diputada de UN

Estamos contentos de que se  haya hecho el lanzamiento de muy buena manera y con éxito, y esperamos que sirva al país; las prioridades deben fijarse en la necesidad de la población.

Evo llora en China y sueña con el satélite Bartolina Sisa

DESDE XICHANG.

Histórico. A las 00:42 (hora de China) el satélite Túpac Katari despegó al cielo y emocionó al primer mandatario de Bolivia. Evo Morales fotografió con su iPhone el imponente artefacto en la plataforma china.

EL DEBER

MÓNICA SALVATIERRA. ENVIADA ESPECIAL A CHINA

Una hora después de que el satélite de comunicación fuera lanzado al espacio, el presidente Evo Morales anunció que comienza un nuevo sueño: otro satélite, esta vez de prospección. Se llamará Bartolina Sisa, en honor a la líder indígena que era compañera de Túpac Katari.

Por ahora es un nuevo sueño del presidente, pero él ya hizo averiguaciones. En China le dijeron que su construcción demoraría 25 meses y que costaría $us 150 millones, para un artefacto de prospección, con una vida útil de siete años. No obstante, Evo Morales afirmó que no quiere apresurarse, que aún es necesario ver la factibilidad económica. Lo concreto es que se fue de China con esa idea en la mente.

El llanto del presidente

El nacimiento del satélite Túpac Katari emocionó al presidente Evo Morales tanto o más que cuando juró por primera vez a la presidencia de Bolivia.

Cuando el cielo se iluminó porque dos estelas del cohete se elevaban llevando el satélite de comunicación; Morales aplaudió, después abrazó al canciller David Choquehuanca y se quebró. Lloró mostrando el mismo rostro que todo el mundo vio cuando le colocaron la banda presidencial. Cuando los periodistas se acercaron a él, se dio la vuelta para disimular la emoción, pero no lo logró porque en la entrevista que concedió, durante poco más de 10 minutos, la voz se quebró en otras tres oportunidades. Uno de ellos fue cuando dijo que este artefacto es para Bolivia y para los bolivianos.

“Tenemos  sentimientos”, respondió cuando se le preguntó por sus lágrimas y explicó que su emoción responde a que Bolivia, la que siempre fue postergada, ahora entró en la era espacial y es uno de los 50 países de Naciones Unidas con un artefacto en el espacio. “Si tenemos el satélite de prospección, estaremos entre los 25 países de Naciones Unidas con ese privilegio”, señaló.

Frente al coloso

La delegación, compuesta por cinco vehículos y otros seis buses, llegó a la estación espacial una hora antes del lanzamiento. La primera parada fue frente a Túpac Katari, que se veía imponente y que en la parte superior tenía pintadas la bandera de Bolivia y la wiphala, precisamente en la cápsula donde estaba el satélite.

La hora de espera se convirtió en un breve instante. De pronto las imágenes mostraban vapor alrededor del satélite y los técnicos comenzaron a gritar: 20, 19, 18… cero, ¡Ignición! El satélite había sido disparado y se elevaba rápido hacia el espacio. Tras breves segundos, desapareció en el cielo nublado de Xichang. La nieve seguía cayendo y el presidente comenzaba a llorar.

La idea nació en una zona pobre de La Paz en 2009

Emocionado como un niño, ayer las primeras palabras del presidente Evo Morales hablaban de un sueño cumplido. EL DEBER preguntó cuándo nació el sueño, contó que fue en 2009, en Caquiaviri (La Paz), cuando entregaba obras y veía que a Bolivia le faltaba comunicación.

Sus edecanes le decían que ya era tiempo de irse, pero el presidente no escuchaba. EL DEBER preguntó cuándo será lanzado el próximo satélite. La respuesta fue una sonrisa y un “vamos a planificar”. Tras el lanzamiento, la delegación se dirigió al centro de control de la estación espacial. Más de 50 monitores tenían al frente a un especialista chino y a uno boliviano, el director de la Agencia Boliviana Espacial (ABE), Iván Zambrana.