El presidente Evo Morales minimizó la devastación por las inundaciones en el Oriente, diciendo que no es “tan grave” como en el Occidente y que simplemente habrá que reponer algunos animales.A través de un Twitter en El Deber, el jefe de información de ese medio, Roberto Aguirre, daba cuenta de las palabras textuales del mandatario cocalero: “En altiplano es más grave, vamos a reponer casas que se lleva el agua. En el Oriente boliviano vamos a reponer gallinitas”. Ayer nomás señalábamos que la negativa del presidente a declarar al Beni como zona de desastre natural puede interpretarse como una forma de discriminación, teniendo en cuenta que esa medida de emergencia se ha tomado durante su administración en por lo menos ocho ocasiones, todas de menor envergadura que el desastre sufrido en el departamento amazónico.Ahora, las citadas palabras de Morales parecen confirmar el tufillo racista y regionalista detrás de su intransigencia en el tema, con expresiones claramente peyorativas que vienen a sumarse a un largo rosario de insultos proferidos por el “Jefazo” contra los habitantes del Oriente boliviano.La discriminación étnica es parte del cóctel definitorio del evismo, junto con el autoritarismo, la propensión a destruir la legalidad, la admiración por las dictaduras marxistas (y su emulación) y un rampante cinismo demagógico…[email protected]