La depresión no es biológica, es un problema evolutivo

Esta conclusión pertenece a uno de los mayores expertos en el tema. Ahora que hay menos peligros, es más difícil gestionar las emociones, que son estrategias de supervivencia

JAVIER MÉNDEZ VEDIA –[email protected]



Se mató un día después de la ‘superluna’. ¿Influyó la Luna en la vieja depresión de Robin Williams? Es posible. Un estudio suizo descubrió que con luna llena cuesta conciliar el sueño y la actividad en las áreas relacionadas con el sueño profundo disminuyen un 30%. Sí, también hay más eventos suicidas durante esta fase lunar.

Se sabe más o menos qué es la depresión, pero no por qué surge. Se conoce que afecta los circuitos neuronales y altera la química cerebral, según explica el siquiatra Nils Noya: concretamente, afecta a los neurotransmisores.

El actor parecía tener dentro una tormenta perfecta suicida: según Michel Reynaud, jefe de siquiatría y adictología del hospital Paul Brousse (París), existe un vínculo entre talento creativo, depresión y adicciones. El entorno concentrado en el placer, el dinero y la presión del éxito afectan a los talentos creativos, que suelen ser más sensibles. Según el Centro Británico de Salud Mental, el mecanismo exacto sigue siendo un misterio.

Una teoría interesante

Jonathan Rottenberg es sicólogo y ha dedicado su vida a entender la depresión. A su formación científica ha sumado su propia experiencia, porque padeció de depresión a los 14 años. Critica el paradigma químico, que concentra la solución en la aplicación exclusiva de fármacos (una idea que ya se está superando).

Después de revisar varias investigaciones, la conclusión de Rottenberg es esta: la depresión no es una enfermedad convencional, sino un problema evolutivo. El hecho de verla como un problema biológico a conducido a ver a estas personas como si fueran ‘gente rota’.

Esta es su explicación: “La depresión aparece cuando nuestra capacidad para gestionar las emociones falla y un bajo estado de ánimo se escapa a nuestro control. Desde un punto de vista evolucionista, las distintas emociones son mecanismos adaptativos que funcionan como garantes de nuestra supervivencia: las emociones positivas y negativas surgieron para que persiguiéramos de forma más eficiente las recompensas. Ahora que la supervivencia en nuestro día a día está asegurada, y no existen tantos peligros, es mucho más sencillo que las emociones negativas se abran camino, se intensifiquen y acaben provocando una depresión, que puede llegar a ser crónica”.

Una muestra está en los países nórdicos (Suecia, Dinamarca, Finlandia), donde los índices de suicidio elevados acompañan a unas condiciones sociales en la que todo parece estar planificado y no hay recompensas estimulantes. Su solución apunta a ayudar a las personas a tener amigos y a despertar emociones positivas

ANÁLISIS

Yo hubiera ido a ayudarlo gratis
Nils Noya – SIQUIATRA

¡Cómo se va a morir (Robin Williams) un hombre de tanto valor, si era salvable! Todo se origina en el cerebro. Hay suicidos en épocas de superpoblación; las guerras tienen mucho de suicidas. La Luna atrae a los líquidos y nuestro cuerpo es 90% agua. En países donde todo está solucionado desde que se nace hasta que se muere, también hay suicidios.

Los países que producen mucho guineo, plátano o gualele, son más alegres. El guineo tiene una sustancia que mejora la presencia de serotonina (que inhibe la agresividad y la ira, e influye en la ansiedad). En el occidente del país el carácter es diferente al del oriente, donde se come más guineo. No hay monos tristes, pero gorilas sí, porque comen yerbas, no solo frutas

Fuente: eldeber.com.bo