No es cuestión de riesgos, es cuestión de megas: Easy Taxi


ARAMAYOChristian A. Aramayo Arce11:30 PM y hace días que llegó el surazo, luego de largas horas de trabajo terminaste tus pendientes y quieres volver a casa a descansar. Te encuentras por la Av. Busch y tu destino se encuentra por la Av. Mutualista y quinto anillo (unos 10 Km de distancia). Descartas los buses porque su servicio terminó horas atrás así que llamas al radiotaxi de la zona pero te dicen que no hay taxis disponibles sino en una hora. Sabes que tu jornada comienza a las 6 AM y comienzas a desesperar mientras el agua continúa cayendo a cántaros; sientes la tentación de probar suerte con un taxi de la calle pero te acuerdas esa noticia donde el chófer terminó siendo un delincuente o algo peor. Dudas…Tras la escalada de asaltos, inseguridad es el tema de todos los días en Bolivia. Para reducir la inseguridad, uno requiere información. El detalle, sin embargo, es que acceder a esa información cuesta –nada es gratis- y obtenerla era muy caro. ¿Cómo identificar un transporte seguro a medianoche bajo la lluvia en una ciudad de 2 millones de habitantes y 325 kilómetros cuadrados? Hoy, todo eso ha cambiado.Que Bolivia no sea ajena a la globalización –mucho menos Santa Cruz- trajo como beneficio una reducción importante a los costes de información abriendo con ello oportunidades para gestar aplicaciones/soluciones privadas a problemas públicos específicos como Easy Taxi, que sin costo agregado está disponible para todos quienes buscan taxi las 24 horas con la seguridad de que a uno le indica el nombre, foto a color­ y número de teléfono del chófer además de la matrícula y el color del auto. En caso de extraviar algo o si el chófer fue demasiado chévere, la aplicación cuenta con un historial de todos los conductores con los que uno interactuó con la información antes mencionada.Uno pensaría que la responsabilidad de brindar seguridad es competencia exclusivamente estatal, pero no. Si inseguridad es carencia de información o duda de la misma, la sociedad de la información abre aún más las puertas a soluciones privadas para problemas públicos con resultados tan impresionantes como creativos, haciendo que tomar taxi a medianoche no sea cuestión de riesgos, sino una cuestión de megas.