El ocaso de los dioses (y diosas)


FERRUFINO1Claudio FerrufinoVálgame, yo usando esta putrefacción populista de nombrar todo en dos géneros, con detrimento de un tercer, un cuarto y un quinto o lo que fuere de otros que no se circunscriben a los mencionados, de hembras y hembros, o machos y machas.Evo Morales, popularmente gusta de tales sandeces, que además le juegan malas pasadas. Excepto en un caso, el suyo propio, donde al fatídico emperador Evo no se le opone una Eva ¿o sí? Evo y Eva y la manzana de la discordia ¿o fue de la unidad?Volvamos al crepúsculo de dioses y diosas, no con la seguridad de Papini, pero con amplio sentido común. Cristina Kirchner, actriz tipo B o meretriz de igual talante, recibe una bofetada al no ser su representante elegido en primera vuelta. Macri no cuenta sino el castigo, uno que en su momento tendrá que extenderse del voto a los tribunales y juzgar el latrocinio familiar, partidista, que enriqueció a pocos a costa de esperanzas y miedos del resto.Rousseff, la otra grandiosa, aunque no tan grandilocuente como la argentina, revolucionaria, peligra en la cuerda floja. Parece que si a los “trabajadores” se les da la oportunidad suelen ser peores que los patrones. Eso obliga a repensar el ideario en el que perdimos buena parte de la juventud, ocultando con gloria, con épica, la realidad de la izquierda latinoamericana, la mentira de un verbo embelesador y de una práctica inmunda.Maduro, Cabello… todo muestra que para Venezuela se está preparando algo grande, muy posible que sangriento. La campaña de la oposición en el extranjero, EUA principalmente, ha crecido en recursos y no dudo que el estado norteamericano la alimente, hastiado ya de haber perdido una cabeza de playa geopolítica tan importante en favor de iranios, chinos y rusos. Sabe el oficialismo que de reconocer su derrota en diciembre estaría abriendo las puertas –otra vez- al castigo. En el caso específico de este país y sus jerarcas, hablamos de culpas a un nivel muy grande. No en vano arreciaba el Wall Street Journal hace una semana acerca de la corrupción en la petrolera PDVSA y la investigación todavía secreta que se le sigue. Ramírez, ahora embajador ante la ONU, e indiscutible amo del petróleo bajo Chávez, está en la mira. Se dice que es el hombre más rico de Venezuela, más incluso que los Chávez, y que su aporte a la investigación, a cambio de lenidad ante sus crímenes, hará caer cabezas pesadas en la guillotina internacional. Veremos si Diosdado el Terrible lo será cuando lo encierren en una prisión de máxima seguridad en los Estados Unidos y nunca más vuelva a ver el sol.Sigue la lista con el almibarado Correa cuya situación de pronto se ha visto afectada y sin la seguridad ya de la eterna cadencia del poder. Bailaron estos tres ilustres: Correa, Maduro y Morales, junto a corifeos y eunucos, en el bodrio mediático de Tiquipaya, cantando alabanzas a los achachilas del Ande y escondiendo  robos en bancos afuera. Ekekos, tótemes de cualquier calidad y especie, no sirven para nada; semejan las inútiles figuras de yeso de las iglesias. Cuando llegó España barrió con ellos como basura. No es que lo condone pero es la verdad.Sobreviene un cataclismo para la pléyade iluminada. Respecto a nosotros, el inveterado cacique cuenta con la magia para preservarlo. Sahumerios y llorosos cánticos aymaras no alcanzarán a frenar el impostergable avance de la historia. Allí donde corrieron sus ancestros correrá él, en otras circunstancias y ante invasión de diferente índole. Blindados somos, blindados estamos, afirma, pero ni el T-34 ruso ni el Pánzer Tigre germánico resistieron el embate. Siempre hay un proyectil para el mejor acero, o para el pertinaz figurón.El Día – Santa Cruz