Gobiernos progresistas aún respiran pero rinden su examen más difícil


HUGO MOLDIZ MERCADO ES EL ACTUAL COORDINADOR DE LA CAMPAÑA OFICIALISTA DEL SÍ PARA EL REFERENDO DEL 21 DE FEBRERO DE 2016.

Tras 17 años de los procesos de cambio en Latinoamérica, la región enfrenta hoy una prueba difícil ante la arremetida de Estados Unidos, pero no es el inicio del fin de un ciclo, como la derecha pretende inducir a la ciudadanía, consideró en su análisis el exministro y actual coordinador de la campaña oficialista del Sí para el referendo del 21 de febrero de 2016, Hugo Moldiz Mercado.

Moldiz, de profesión comunicador social, abogado, máster en relaciones internacionales y analista político, habló con OPINIÓN.



El exministro de Gobierno realiza un análisis de la situación de los gobiernos de izquierda y progresistas de la región, el proceso del referendo para la reforma parcial de la Constitución, la corrupción, las posibilidades de la victoria del Sí o del No, el interés de Estados Unidos por recuperar América Latina, entre otros temas.

Para el exministro, ante la complicada situación de los gobiernos considerados por los opositores “neopopulistas” o progresistas, Bolivia se constituiría en la resistencia a las ambiciones de Estados Unidos.

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Considera que las campañas polarizadas tienen aspectos característicos como el No que apuntala a la mentira y manipulación, frente a la propuesta oficialista de la gestión y planes hacia el futuro del país.

P: ¿Estamos ante el fin de los gobiernos progresistas de la región como en Argentina, Venezuela, Brasil, Ecuador y otros?

R: No estamos frente al fin del ciclo progresista en la región, una golondrina no hace verano. Podemos afirmar que el triunfo de Mauricio Macri en la Argentina ha sido una victoria pírrica y tendrá que enfrentar a un Parlamento de mayoría kirchnerista, porque refleja la tremenda dificultad con la que ganó la ultraderecha argentina.

En el caso de Venezuela, sería una equivocación concluir que la amplia victoria en las legislativas de la oposición signifique la caída del Gobierno bolivariano.

En una elección presidencial en Venezuela no sé si la oposición irá junta, y segundo no sé si ganaría. Hay que colocar las cosas en su exacta dimensión. Lo cierto es que la revolución bolivariana enfrentará momentos difíciles porque tendrá una Asamblea en contra suya. Brasil tiene mucho por delante y está presente aún Lula da Silva. En Ecuador, el partido de Rafael Correa es muy fuerte y en Bolivia estamos fortalecidos por la estabilidad económica, política y social.

P: ¿Entonces, cuál es la situación actual de los gobiernos progresistas y de izquierda en la región?

R: No podemos decir que es el fin de los gobiernos progresistas, pues en general, después de 17 años, evidentemente los procesos de cambio en América Latina están enfrentando una prueba muy difícil, en un contexto de una contraofensiva estadounidense, que se explica por la transición hegemónica que vive el mundo.

El tablero mundial se está reacomodando, en el cual vemos a un Estados Unidos con una poder hegemónico en decadencia, China a punto de convertirse en la primera economía del mundo, la presencia rusa en el Medio Oriente y en el norte de África, donde la inteligencia de los Estados Unidos elabora un informe declarando nuevamente como enemiga a Rusia.

P: ¿Estados Unidos está buscando recuperar el dominio de América Latina?

R: En este contexto político y económico, América Latina es de alta prioridad para los Estados Unidos y desde ahí lanzar la Alianza Pacífico, poner en marcha la Asociación Transpacífico, firmada hace menos de un mes por 13 países, de los cuales tres son latinoamericanos.

Estados Unidos necesita recuperar América Latina y para ello necesita deshacerse de gobiernos progresistas. En ese contexto los procesos de cambio están enfrentando grandes desafíos.

P: ¿En ese contexto político, el proceso de cambio de Bolivia a quién enfrenta?

R: Resumo esta perspectiva política, en febrero de 2016 (referendo constitucional) el proceso de cambio boliviano no va a enfrentar a una oposición interna y fragmentada, sino a la política de Estados Unidos, que está haciendo mil y una fórmulas para financiar la campaña del No.

P: ¿Bolivia puede constituirse en el eje de la resistencia contra EEUU?

R: La estabilidad económica boliviana le da una ventaja al Gobierno de Evo Morales frente a los otros gobiernos de izquierda para enfrentar la arremetida norteamericana. Por lo tanto, Bolivia será donde se esté sintetizando la resistencia a esta contra-ofensiva norteamericana.

P: ¿La derrota de Maduro en las legislativas tiene efectos colaterales en Bolivia?

R: Así lo quieren mostrar los opositores, pero las realidades de ambos países son diferentes. Venezuela ha sufrido una etapa compleja en su economía y eso afecta, en cambio Bolivia tiene una estabilidad fuerte en todos los aspectos. Venezuela ha sido el foco de múltiples formas de guerra mediática, militar, económica, al igual que lo hicieron con Allende. Con Bolivia quisieron hacer lo mismo, pero no han podido, todo por el tipo de estructura económica y productiva que tiene el país, gracias a la política del gobierno de Evo Morales.

P: ¿Qué sucede si gana el Sí en el referendo?

R: Si gana el Sí en la consulta popular de febrero tendremos continuidad en la estabilidad, política, económica y social, de un estilo de hacer gestión, altamente exitosa hacia el Bicentenario.

Está demostrado que solo los países con estabilidad y continuidad son los que han logrado salir en el mundo, hay que preguntar a los países europeos que lo que decimos es lo correcto.

Proceso

P: ¿Qué pasa si el No

triunfa, cuál es la

perspectiva del país?

R: Si gana el No se plantearía un nuevo escenario, que en mi criterio sería encarado de manera exitosa por los movimientos sociales. Este proceso no es de Evo Morales, va más allá, se sintetiza en Evo que es distinto. Qué se perdería si gana el No, la continuidad de un estilo de gestión, es innegable que el presidente Evo impuso un estilo, que lo veo muy difícil que alguien, sea del MAS o no, pueda igualarlo.

Por lo tanto, el 21 de febrero es una batalla para darle continuidad a un estilo de hacer gestión eficiente y con desarrollo para el país.

Políticamente es improbable la victoria del No.

P: ¿Electoralmente cuál es la perspectiva para los comicios de 2019

sin Evo Morales?

R: Tengo la certeza de que igual ganaría el pueblo, tendríamos una derecha extremadamente fragmentada y la fortaleza de este proceso terminaría consagrando nuevamente una victoria del MAS el año 2019.

La campaña del referendo enfrenta a la mentira opositora y la gestión oficialista

P: ¿Cuáles son los ejes que mueven la campaña para el referendo?

R: Por un lado, la estrategia de la mentira, la manipulación y el temor que está siendo llevado por la oposición. Y por otro lado, la estrategia del oficialismo que se basa en la fuerza de la conciencia, la verdad histórica, de los logros de gestión y del futuro del país.

P: ¿Cuándo empezó esa estrategia de la mentira y la manipulación?

R: Esa estrategia empezó a hacer agua, anticipar su derrota inevitable con dos hechos: la primera, la descarada manipulación que hicieron algunos medios de una encuesta, impresentable, técnicamente mal hecha, incluso llevó al matutino Página Siete a admitir en su editorial del lunes y en una nota del martes, que los errores a nivel departamental y municipal eran extremadamente altos y, además, reconocieron que el resultado del referendo era de pronóstico reservado.

P: ¿Cuál es el segundo hecho que perfila la derrota del No?

R: El segundo hecho fue el pedido de Samuel Doria Medina, líder de Unidad Nacional, de suspender el referendo. Está claro que no lo hace por cuidar las espaldas al Gobierno, sino porque saben que las encuestas verdaderas dicen otra cosa, anticipan la victoria del Sí. Existe una campaña de la manipulación, de la confusión de conceptos de postulación y la reelección, dos conceptos distintos que obedecen a tiempos distintos, pero que de manera manipulada lanzan una campaña para confundir a la gente.

P: ¿Qué otro elemento ve en la campaña de la oposición, hay injerencia externa?

R: Tienen instrucciones estratégicas de Estados Unidos, desde su embajada y sus agencias para asentarla en plataformas ciudadanas y que los jefes opositores pasen a un segundo lugar. Pero esta instrucción también es un fracaso porque en las últimas semanas ese vio una competencia entre los líderes opositores, se evidenciaba claramente la competencia interna de quién salía más en la televisión y quién se llevaba agua a su molino, comenzando por Doria Medina pasando por Tuto Quiroga y terminando en Rubén Costas, quien anticipó su candidatura para 2019.

P: ¿Por el lado del oficialismo, cuál es su perspectiva?

R: El MAS está llevando una estrategia responsable. Se tienen los logros de 10 años de gestión exitosa de Gobierno, tenemos una propuesta de la agenda 2025. Tenemos que hacer entender a la gente que en febrero no se le está pidiendo votar por la reelección sino que se vota para que el Presidente tenga la oportunidad de registrar su candidatura en 2019.

Los casos de corrupción fueron destapados por Gobierno

P: ¿Cuánto afecta la corrupción al proceso de cambio y su imagen?

R: La oposición trata de instalar desde las redes sociales y los medios de comunicación la idea de que hay un Gobierno tolerante con la corrupción. Esa matriz de opinión no corresponde con la verdad. Solo hay que recordar que los casos más importantes de este flagelo han sido denunciados por el Gobierno: el caso Santos Ramírez, la red de extorsión y el Fondo Indígena.

P: ¿El caso del Fondo Indígena influye en las aspiraciones del oficialismo para el referendo?

R: El Fondo Indígena ha sido destapado e intervenido por el Gobierno. Sobre la base de un informe de la Contraloría y la Interventora está actuando el Ministerio Público y a la justicia le tocará establecer responsabilidades en los diferentes grados.

P: ¿Cómo limpiar este estigma de corruptela en el oficialismo?

R: Transparentando estos casos ilícitos, como se lo ha hecho hasta ahora, transparentando el acceso a la información del Fondo Indígena que está colgada en una página web.

P: ¿Cuáles son las debilidades que afectan a la imagen del Gobierno, del Presidente?

R: Hay una matriz construida desde la oposición que juega con dos elementos: la democracia y la corrupción. En el elemento democracia dicen que hay una tendencia autoritaria al negar el tema de la alternancia, ante ello, construyen que antes el pueblo votaba, pero no elegía. Hoy el pueblo vota, elige y sobre todo participa y decide, como lo va a decidir el 21 de febrero. Qué mejor democracia darle al pueblo el poder de decidir, eso es darle poder a la gente. En el tema de alternancia el país no ha escuchado a la oposición plantear una alternativa a lo que se está haciendo.

Fuente: opinion.com.bo