Defensoría: Se debilita la democracia en Bolivia por el control a movimientos sociales, presiones a ONG y ataques a medios

La Defensoría del Pueblo de Bolivia asegura que las acciones del Gobierno pueden incluso “acelerar la desaparición de los pueblos y naciones indígenas altamente vulnerables”.

Defensoría: Se debilita la democracia debido a controles a movimientos sociales, presiones a ONG y ataques a medios

ANF / Página Siete / La PazEn un duro informe emitido este domingo, la Defensoría del Pueblo dijo que en el país aumenta la corrupción, el gobierno controla a los movimientos sociales, se debilitan las instituciones y los derechos de los pueblos indígenas se ven afectados. Todo ello, como corolario, implica el debilitamiento de la calidad de la democracia en el país, asegura.En ese contexto, demanda el apoyo de la sociedad para la Defensoría del Pueblo que siga siendo independiente en el futuro y un baluarte de la defensa de los derechos humanos.»(Existe un) mayor debilitamiento de instituciones estatales fundamentales, debido al desmedido afán de control de parte del Órgano Ejecutivo y a un sistemático crecimiento de la corrupción que ha permeado a una parte de la institucionalidad de manera incontrolable, propiciada además por una debilidad en los mecanismos de control y promoción de la transparencia, las que responden a las instancias gubernamentales que los han elegido o nombrado”, asegura el documento.Sobre los derechos de los pueblos indígenas, el reporte, titulado «Los desafíos para los derechos humanos en la gestión 2016”, afirma que «el aspecto más preocupante lo constituye la imposición de un modelo basado en el desarrollismo a ultranza que reproduce y fortalece el colonialismo capitalista” y que afecta los derechos de los pueblos indígenas.La suma de todos esos «mecanismos”, junto a una «sobrerreacción sistemática de algunas autoridades y presión ejercida contra medios de comunicación o periodistas que cuestionan decisiones o medidas que se toman desde el gobierno central”, están generando, finaliza el documento, «un debilitamiento progresivo y sistemático de la calidad de la democracia” del país.