Bastan los dedos de las dos manos para contar a los futbolistas bolivianos que juegan en alguna Liga de primera división del exterior del país; aún así, Luis Alberto Gutiérrez se siente casi olvidado. Y es que desde que el zaguero central juega en el Hapoel Ironi, de Israel, no ha sido tomado en cuenta en la selección boliviana, que en la era del técnico Julio César Baldivieso ya jugó cuatro partidos por las eliminatorias al Mundial de Rusia 2018.
Es más, el DT ha preferido llamar a extranjeros naturalizados en la posición del defensor cruceño, que piensa que la actitud del seleccionador nacional tiene que ver con una discusión que tuvieron en 2011, cuando él militaba en Oriente y el DT estaba al mando de Aurora. “No creo que tenga rencor por algo que pasó hace mucho tiempo, aunque ahora estoy pensando que ese es el motivo por el cual no me llama”, apuntó el zurdo, que ha jugado casi todos los partidos en la Liga israelí.
Aunque no pierde la esperanza de regresar a la Verde para las eliminatorias y para la Copa América, Gutiérrez no se guardó nada sobre el incidente que tuvo con Baldivieso, de quien espera que al menos pregunte cómo es el fútbol de Israel.
¿Cómo te has sentido, en esta tu segunda etapa en el fútbol de Israel?
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Ahora ya estoy muy bien. Al comienzo me costó bastante porque el ritmo de competencia es muy rápido, pero con el pasar de los partidos me adapté a la dinámica que hay en este fútbol y gracias a Dios estoy jugando todos los encuentros y eso, para un futbolista, es muy importante, la continuidad.
¿Cómo has logrado ganarte un lugar en el onceno?
Lo que pasa es que vine (a Israel) con el aval del entrenador y eso fue clave para poder ganarme un lugar en el equipo. Llegué y justo hicimos la pretemporada de 15 días en Holanda, allí tuvimos partidos amistosos contra clubes de Inglaterra y por suerte me fue bien, rendí como el técnico esperaba, por lo que he disputado todos los encuentros oficiales del torneo; las ausencias que tuve fueron por suspensión o alguna lesión leve.
¿Cómo está tu equipo en el torneo israelí?
Estamos en la mitad de la tabla. Pero la modalidad del campeonato establece que los seis primeros se clasifican a la fase de ‘play off’, así que estamos luchando para lograr un cupo en esa instancia. Estamos a cuatro puntos del sexto ubicado, pero solo faltan dos fechas, así que no dependemos de nosotros, aunque vamos a pelear hasta lo último. Nosotros debemos ganar y esperar lo que sucede.
En lo futbolístico, ¿tienes el mismo nivel que en Bolívar?
Mucho mejor, con más ritmo y mayor competencia. Si vieran el nivel del fútbol de Israel, se darían cuenta de que no es como se piensa, acá existe mucha competencia por ganarse un lugar.
Siendo uno de los pocos legionarios y además central, ¿qué sensación tenés por no ser tomado en cuenta por el técnico de la selección nacional, Julio César Baldivieso?
Mal. A veces pienso que el hecho de salir al exterior para mí fue perjudicial, porque no se me ha tomado en cuenta, no me hacen un seguimiento, ni siquiera me llamaron para preguntarme cómo es el fútbol en Israel.
Cuando estaba jugando en Bolívar, siempre estuve en todas las convocatorias de la selección y ahora ni se mencionó mi nombre; y yo pienso que puedo aportar, ya que el hecho de estar jugando en el exterior da un plus, no es que te asegure un puesto de titular, pero al menos te da chance para ser convocado.
¿Cómo te sentís al enterarte de que se ha naturalizado a defensores centrales y a vos no te han tomado en cuenta?
Me pone mal, siento tristeza y rabia. No tengo nada contra los naturalizados, porque Nelson Cabrera y Damián Lizio han sido mis compañeros (en Bolívar) y mientras aporten a la selección seguro que serán bienvenidos, pero me da una impotencia saber que el actual entrenador está buscando a naturalizados cuando yo juego en esa posición.
No entiendo por qué no se me toma en cuenta, reitero, estoy jugando en el exterior, algo que para un boliviano es muy difícil de conseguir porque cuesta mucho, y luego que no te den importancia en tu país duele mucho.
¿Te habló Julio César Baldivieso ya como seleccionador?
Nunca he hablado con él. Recuerdo que la única vez que cruzamos palabras fue cuando yo jugaba en Oriente y él era entrenador de Aurora, tuvimos una discusión luego de que me insultó, pero pienso que eso fue calentura del momento, no creo que sea rencoroso, me parece que primero hay que pensar en Bolivia, como siempre dice él. No creo que por eso deje de lado a un jugador que le puede servir.
¿Qué fue lo que pasó en aquella ocasión?
Fue en un partido en Cochabamba (Aurora-Oriente). Yo siempre soy respetuoso con las personas mayores. Él (Baldivieso) comenzó a decirme que yo era un fracasado, que era el hijo de Gustavo Quinteros (en ese entonces DT de la selección), que era su alcahuete y que por eso me convocaba. Cosas innecesarias, yo no entendía por qué lo hizo, si nunca, antes de ese encuentro, tuve un cruce de palabras con él.
¿Vos le respondiste?
Claro que sí, como cualquier persona lo hubiera hecho si alguien te insulta. Pero no fue con mala educación, solo le dije que el fracasado era él y algunas cosas más sin sentido porque no sabía mucho de su persona. Fue un momento de calentura.
¿Y no crees que esa fue la causa para que Baldivieso no te hubiera llamado hasta ahora?
En esta ocasión, después de hablar por primera vez de ese tema, estoy pensando que ese es el principal motivo por el que no me convoca, no veo otro, ya que estoy jugando todos los partidos de titular y veo que su prioridad son los centrales naturalizados.
Si estuvieras seguro de que ese cruce de palabras de 2010 es el motivo de que no te convoque, ¿qué pensarías?
Sería una lástima, porque primero está la selección, por encima de todos; sin embargo, también puede ser que no me llame porque no le sirvo como jugador, quizá él no gusta de mi juego y no entro en sus planes, habría que preguntarle para salir de las dudas.
¿Tenés alguna esperanza de volver a la Verde ahora que se vienen partidos de eliminatorias y la Copa América Centenario en Estados Unidos?
No sé, se han jugado cuatro partidos de las eliminatorias y no me convocaron, así que las esperanzas no son muchas. Yo tengo experiencia con la selección desde cuando Erwin Sánchez era el entrenador, luego fui convocado seguido con Gustavo Quinteros y con Xabier Azkargorta, he disputado las semifinales de la Copa Libertadores de América con Bolívar (2014) y ganas siempre tengo. Pero la convocatoria no depende mí, que quede claro.
¿Te arrepentís por ese cruce de palabras con Baldivieso?
No me arrepiento, porque fue un momento de calentura y no dije nada sobre su vida privada, solo respondí y reaccioné tras ser insultado de una manera que, me parece, no correspondía, sobre todo viniendo de un entrenador.
Si tuvieras frente al DT de la selección ¿qué le dirías?
Solo le preguntaría por qué no me toma en cuenta ni siquiera en una convocatoria, aunque sea para verme cómo estoy. Si por lo menos alguien de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) pidiera videos de los partidos que juego, sería más comprensible entender por qué no te convocan, pero no lo hacen.
¿Qué análisis haces del rendimiento de la selección en los partidos de las eliminatorias, el año pasado?
Hubo buenos y malos rendimientos, pero es como siempre decimos, que nosotros necesitamos mucho trabajo, porque aparte no han surgido nuevos futbolistas de calidad como para conformar una buena selección. Estamos muy por debajo de otros países, así que hay que pelear contra todo.
¿Cómo es tu nueva vida en un país muy diferente al nuestro en muchos aspectos?
Lo principal de un futbolista es tener la continuidad y acá la estoy teniendo, y gracias a Dios no he tenido lesiones graves, que también es algo clave para salir adelante. Me adapté bien, mi familia está conmigo y eso me motiva mucho. Estoy en un hermoso país, donde hay mucha diversidad. Tengo un año de contrato más con mi club, aunque no sé si renovaré, pues mi ilusión es ir a un club grande de acá o de otro país. Pero estoy a gusto, contento por la continuidad.
¿La familia se adaptó bien?
Los tres primeros meses, desde que llegué, estuve solo, pero ahora mi esposa y mis dos hijas están conmigo y eso me ayudó mucho en lo emocional, ya que me apoyan y están en el estadio cada vez que hay partidos.
Obviamente se extraña a la familia y a los amigos, sobre todo en las fechas importantes. Acá pasamos Navidad y Año Nuevo, pero es algo que se asume por esta profesión.
¿Cómo ves la actualidad de tus exequipos, Oriente Petrolero y Bolívar?
Lo de Oriente (mala ubicación en el Clausura) es una pena porque no tuvo un buen inicio en el torneo y eso debe tener preocupada y dolida a la gran hinchada que tiene, pero por lo que sé y me he informado hay un buen equipo y seguro que van a levantarse.
Y a Bolívar igual lo sigo mucho, y seguro que van mejorar. Le deseo lo mejor en la Copa Libertadores de América, ya que hay que intentar repetir la buena campaña de 2014, cuando llegamos a las semifinales. Siempre sigo los partidos en directo por televisión, aunque no siempre por el horario.
¿Pensás regresar pronto para jugar en el país?
Por ahora no. Desde que era niño soñé siempre en jugar en el exterior, ahora que me está yendo bien y soy titular no entra en mi cabeza la idea de regresar a Bolivia.
Fuente: diez.bo
