La importancia de aprender a decir No

maggy__talavera_Maggy TalaveraA solo una semana del referéndum para modificar parcialmente la CPE, en base a un propuesta impuesta por el MAS en la Asamblea Plurinacional, con el objetivo de beneficiar a los ahora presidente y ‘vice’ con una nueva reelección, no queda sino ir directo al grano y advertir que lo que está en juego el domingo es mucho más que un nuevo mandato gubernamental. No se trata apenas de lo que ocurrirá a partir de 2019, sino de lo que tendremos que soportar a partir del 22 de este mes.Si acaso gana el Sí, el MAS no solo logrará ajustar la CPE al interés de su cúpula partidaria, sino que terminará blindando a esa cúpula, eximiéndola aún más de cualquier fiscalización, control y rendición de cuentas del manejo de recursos y bienes públicos. Será darle carta blanca al manejo discrecional del poder, con afectación no solo a la economía nacional, sino a la debilitada institucionalidad y a las cada vez más precarias garantías constitucionales a las que tenemos derecho los bolivianos.Un manejo discrecional del poder y de los bienes públicos del que hace gala la cúpula del MAS de manera artera, y que ha quedado expuesto en el escándalo que estalló hace poco, teniendo como protagonista central nada menos que al presidente. Digo artera, porque no encuentro de qué otra forma calificar las respuestas oficiales a las revelaciones hechas por Carlos Valverde sobre Evo, su relación con Gabriela Zapata y los negocios del Gobierno con la empresa CAMC, de la que Zapata es gerente. Si ahora es difícil fiscalizar al Gobierno, peor aún lograr que acepte, asuma y rectifique sus errores, y deje sin efecto sus abusos, ¿se imagina lo que pasará a partir del 22, si acaso las urnas le dan el aval del Sí para seguir “echándole nomás”?No solo que esta denuncia y otras quedarán en nada, sino que además querrá matar a los mensajeros y no habrá poder constitucional alguno que lo frene y obligue a respetar algo que no sea del interés y en beneficio único de la cúpula gubernamental. Por eso estoy convencida de que es importante decir No. Primero, como demostración de un legítimo descontento por la sistemática vulneración de la CPE y de las reglas (precarias aún) democráticas, que se traduce en la imposición del referéndum. En segundo lugar, porque urge poner límites al poder y a la ambición desmedida de esa cúpula.El Deber – Santa Cruz