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Cocaína por trigo

HUMBERTOVACAFLORHumberto Vacaflor Ganam Un reportaje de La Nación de Buenos Aires, firmado por Daniel Gallo, dice que los narcotraficantes bolivianos están lavando sus ingresos en la frontera más trajinada por lo ilegal entre los dos países, San José de Pocitos, de un lado, y Salvador Mazza, del otro, dando droga por granos.El precio es conveniente para ambos lados, porque del lado argentino los traficantes deben llevar la droga hasta Orán, desde donde está al alcance de cualquier destino en Argentina, mientras que los bolivianos llevan los granos por rutas especiales, hasta los mercados de consumo.Por el momento son los granos lo que les interesa a los traficantes bolivianos, porque pueden comercializarlos en el país, en los mercados semilegales, o directamente ilegales que están por todas partes, y que les permite competir con los productores cruceños, y, de paso, perjudicar el proyecto de la “seguridad alimentaria” del “proceso de cambio”.Otro punto rojo del intercambio entre los dos países es Bermejo, de un lado, y Aguas Blancas, del otro. Allí, la mercadería que reciben los argentinos es la ropa usada que, como sabemos, no ha sido usada en Bolivia, sino en quien sabe qué otros países. La ropa usada, que entra desde Chile pese a estar prohibido su ingreso por “leyes” bolivianas, llega desde este “hub” sudamericano hasta Argentina, Brasil, Paraguay, además de Perú.Comerciantes bolivianos controlan el mercado de ropa usada en las ciudades argentinas, incluso en Buenos Aires, además de Asunción, y en Brasil, bien lejos de la frontera.Dice Daniel Gallo, después de repasar los detalles de los pecados que ingresan a Argentina desde Bolivia: “No se puede detener a pueblos enteros”.Desde este “hub” de los pecados sudamericanos se está destruyendo la economía de todos esos países. Quizá el criterio sea: ya que nosotros vivimos del pecado, por qué no compartir esta relajación, este “vivir bien” basado en la negación de los escrúpulos y de todos los principios morales y éticos. Viva la joda.En los días de la independencia, desde Argentina y Venezuela partían los ejércitos libertarios. En estos días, de la relajación y del pecado, los ejércitos de la buena nueva parten desde Bolivia y llegan a todos los vecinos.Algunos bolivianos sabían, cuando esto comenzaba, de qué se trataba la propuesta. Otros no lo sabían. Lo están entendiendo ahora.Vacaflor.obolog.com

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