
– Por su rollo naíf: Nueve semanas y mediaJoe Cocker cantando que se dejaba el sombrero, pero no veíamos ninguno. Sólo a Kim Basinger pasándolo un pelín mal (Demi Moore, eso sí, ponía cara de creérselo y se venía arriba) sin acabar del todo de rematar. Pero quede este sugerente striptease para principiantes con cierta clase.– Por peligroso: Abierto hasta el amanecerLa encantadora de serpientes Salma Hayek rodeada de vampiros sedientos de sangre y de lujuria contenida. Más sexy, imposible, si no fuera por ese final fetichista con su pinrel metido en la boca de Quentin Tarantino. Britney Spears(y otras) han intentado imitarlo con peor suerte.– Por su erotismo: Barbarella
Duran Duran se llamaron así por la búsqueda del misterioso Durand Durand de Barbarella, y Jane Fonda se convirtió en fantasía sexual sesentera con ese striptease futurista en suspensión gravitatoria. Con inevitable autocensura, Roger Vadim consiguió mostrar parte del cuerpazo de aerobic de la actriz como el que no quiere la cosa.– Por imprevisto: Mentiras arriesgadasJamie Lee Curtis en luciendo cuerpazo natural con tacón frente a un Arnold Schwarzenegger que no sabía dónde meterse. Jamie dejó de ser la reina del grito para poner a cien a toda la chavalada que creían estar viendo una de acción. Con caída torpe incluida para rebajar el tono (pero ni por ésas).
– Por su testosterona: Magic MikeTodos los maromos de Hollywood juntos. Ya era hora. En 1997 nos timaron con Full Monty, siempre comedia cuando eran ellos los despelotados (recuerda a Danny DeVito en Friends). Porque hasta los cachas Joe Manganiello, Channing Tatum & Company, no habíamos visto nada parecido en el cinemainstream. Y con secuela XXL.
– Por ser pioneros: El asesino de ChippendalesLa película de culto de strippers masculinos se llama El asesino de Chippendales (2000). El fundador de este club estaba interpretado por Naveen Andrews (el Sayid de Perdidos) y Victor Webster llegaba a salir en ligueris y botas altas de cuero. Inenarrable. Just Can’t Enough contó dos años después la misma historia de corrupción que rodeaba al mundillo stripper.
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– Por nostalgia: LadykillersEn Ladykillers de finales de los 80, el incombustible doctor Mancini de Melrose Place, Thomas Calabro, interpreta a un detective que se infiltraba en un club de strippers para encontrar a un asesino. Una joyita televisiva con la que suspirar por momentazos terriblemente horteras, pero divertidos aunque no lo pretendieran.Fuente: elpais.com
