“Me molestaban porque mi papá es gay, pero eso no me avergüenza”


Bolivia. En el centro del rechazo hacia la ley de identidad de género está la posibilidad, según sus detractores, de que las personas glbt se casen y adopten niños. Estas son historias de niños que crecieron o están creciendo con padres gays o madres lesbianas.Cada día, Víctor Hugo cocina para sus dos hijos. Desde pequeños les explicó lo que era un gayCada día, Víctor Hugo cocina para sus dos hijos. Desde pequeños les explicó lo que era un gay. HERNÁN VIRGO

JAVIER MÉNDEZ VEDIA / EL DEBERDía normal en la vida de los Vidangos. Son las seis de la mañana y los pequeños Shanti y Fernando se alistan para ir al colegio. Víctor Hugo, su padre, les prepara algún jugo. Chocolate, pan, prisa. Chau hijito, que te vaya bien. Tomá para tu recreo.Víctor Hugo llega a su lugar de trabajo y empieza a preparar el almuerzo. Tiene una buena mano para la cocina.Y para cortar el pelo. A las 9:30, ha terminado de preparar la comida y empieza a recibir a sus clientes. Tinte, rayitos, flequillo, hasta que llega Shanti con un hambre de colegial y tiernamente le regala un caramelito que ha comprado para su papá.Hace ya tiempo que Víctor Hugo ha tenido la famosa ‘charla aclaratoria’ con el pequeño Fernando.- Hijito, yo soy gay.– ¿Qué es eso?– Que a mí me gustan personas de mi mismo sexo.Fernando está en un colegio católico. La profesora de religión les ha dicho que ser gay es pecado.– Papá, ¿vivimos en pecado? – No amor, no vivimos en pecado. ¿Cuándo te he maltratado?¿Cuándo me has visto cambiar de parejas?Padre y madreVíctor Hugo Vidangos es Ninon, el conocido activista por los derechos de la comunidad Glbti (gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales). Durante la entrevista, realizada el miércoles, día de la Marcha por la Familia, varios medios lo buscaron para conocer su opinión acerca del grupo que se movilizó para proteger la familia natural, es decir, al varón y hembra bíblicos.Shanti juega con un avioncito de papel y Fernando come el delicioso arroz con papas fritas, lentejas y carne picada. “En estos días que se habla mucho del tema de gays y familia, ¿algún compañero te ha preguntado por tu papá, o hizo algún comentario sobre el tema?”. Fernando baja la cuchara y sin cambiar su expresión, pregunta con candidez: “¿Por qué?”.Porque hay una movilización contra las familias diversas. Porque católicos, evangélicos y cívicos se han unido para rechazar la Ley de Identidad de Género, que permite a los transexuales y transgénero asumir legalmente su identidad de género. Porque se considera que es una puerta abierta para el matrimonio de personas del mismo sexo.-¿Pero qué crimen es ser homosexual, papá?– Para vos hijito, que me entendés y me querés, no es un crimen. Para otra gente que tiene otra formación, somos lo peor. No podemos hacerlos cambiar. Para eso están las leyes. Por eso estudié Derecho.Ninon es también abogado. Con su maestría de Derecho Penal defiende por las tardes a los familiares de la población glbti de los numerosos crímenes de odio de los que son víctimas. Travestis asesinados, transexuales golpeados.“Muchos heterosexuales se los llevan y después de tener sexo con ellos les pegan”, comenta el dueño de una discoteca a la que acude la población gay. “Es gente que está casada, con hijos, pero buscan a los travestis los fines de semana. Son ‘heterocuriosos’”, cuenta.Marcha, plataformaPaul Arana también es abogado. No acepta la forma de vida, la conducta ni la orientación de personas como Víctor Hugo. Arana es vocero de la Plataforma por la Vida y la Familia, que organizó la marcha que, entre otras cosas, rechaza la Ley de Identidad de Género.“El problema de la sodomía u homosexualidad como se llama hoy, siempre ha existido. El tema es que se quiere legalizar esta clase de conducta, y eso no podemos aceptar como sociedad boliviana con fuerte moral, principios y valores. Hay un principio de que el ser humano nace recto y es la persona la que decide buscar sus desviaciones”. Por lo tanto, Arana insiste: “La homosexualidad no es un derecho. El 8 de junio, la ONU declaró que los derechos sexuales no son derechos humanos”.Respeto. Respeto “Si yo siento rechazo, trato de infundirle respeto. Eso no lo hacen las otras familias. Salieron a hablar como si estuviéramos solos, pero muchos tienen familia. Adoptaron o crían sobrinos”, dice Ninon.Es el caso de Hugo Ortiz, que baila cada sábado, vestido de mujer, en diferentes locales pero es la figura paterna de su pequeño sobrino.Cuando su hermana siente que el pequeño se ha puesto demasiado rebelde, le basta invocar el nombre de su hermano para que el pequeño se calme. Sabe que recibe cariño de Hugo, pero también es disciplinado por él. “No, no me ha salido ‘quebrao’ como yo”, cuenta. Hugo fue criado en un hogar tradicional: heterosexual y machista, como él, dice.El padre de Hugo temía que los amigos gays influyeran en el pequeño. No ha sido así. “Tampoco son violadores, papá”. “Ah, eso quería preguntarte, hijo”. “Pero qué estúpida tu pregunta, papá”, le respondió.Laura estudia Administración de Empresas. Creció al lado de su padre, Enrique. Su progenitor le dijo que era gay a los 15 años. “No he tenido ninguna influencia sobre mi orientación sexual. Tampoco quiero que mi vida hubiera sido distinta. Esto es normal. No veo lo raro”Es una ley pensada para personas transexuales y transgéneroLa Ley de Identidad de Género está pensada para personas transexuales y transgénero. Con un trámite relativamente sencillo, podrán asumirse legalmente como hombres y mujeres. Su nombre y la foto cambiarán en su nueva cédula de identidad, pero seguirán teniendo las mismas obligaciones adquiridas: deudas, pago de pensiones, pago de alquileres, pago de préstamos que hubieran asumido con su identidad anterior.La Plataforma por la Vida y la Familia considera que hay un resquicio para que, una vez considerados hombres o mujeres legalmente, puedan casarse. La alarma salta cuando se trata de la adopción de niños.Los activistas explican que la Constitución Política del Estado, (art. 63) establece que un matrimonio está formado por un hombre y una mujer. Piden que esto no se preste a interpretaciones que frenen lo que consideran un avance.“Históricamente hay un muro sólido de prejuicios de miedos, de desinformación. Corresponde a las organizaciones hacer más débil ese muro de prejuicios, de miedos, de odios hacia la población glbt. Tiene que haber diálogo, visibilidad, marchas”, dice Álex Bernabé, que preside la Fundación Igualdad.La población glbt se apoya en la ley contra el racismo y toda forma de discriminación. Igualdad. La ley dice: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derecho.El Estado promoverá las condiciones necesarias para lograr la igualdad real y efectiva adoptando medidas y políticas de acción afirmativa y/o diferenciada que valoren la diversidad”. Hay dos definiciones en esa ley que citan los activistas: “Homofobia. Se refiere a la aversión, odio, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales, también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual. h) Transfobia.Se entiende como la discriminación hacia la transexualidad y las personas transexuales o transgénero, basada en su identidad de género. La Plataforma por la Familia quiere llegar a un referéndum para considerar esta ley.