La leyenda del hilo rojo: hay personas que están destinada a estar juntas pase lo que pase


Hay personas que están destinadas a estar juntas sin importar la ciudad, el país o el continente, a final de cuentas terminarán encontrándose en algún lugar del mundo para iniciar un amor que no tendrá fin. Y es gracias al hilo rojo del destino que los une desde siempre y para siempre.

Podemos vivir un sin fin de experiencias, nos pueden romper el corazón miles de veces,vamos a sufrir, reír, amar una y otra vez; pero el destino ya tiene separado al hombre con el que crearás una conexión única, con quien sentirás que lo conoces de toda la vida y coincidirán en muchos aspectos.

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Cuenta una leyenda oriental que las personas que están destinadas a conocerse tienen un hilo rojo atado en sus dedos. Este hilo nunca desaparece y permanece constantemente atado a pesar del tiempo y la distancia, sin importar lo que tarden en conocerse, tampoco importa el tiempo que pasen sin verse, ni siquiera importa dónde vivan:el hilo se estirará hasta el infinito pero nunca se romperá.Este hilo lleva contigo desde tu nacimiento y te acompañará, tensado en mayor o menor medida, más o menos enredado, a lo largo de toda tu vida. La leyenda cuenta lo siguiente:

“Hace mucho mucho tiempo, un emperador se enteró de que en una de las provincias de su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y comenzó a seguir y seguir el hilo. Esta búsqueda los llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con una bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: «Aquí termina tu hilo», pero al escuchar esto el emperador enfureció, creyendo que era una burla de la bruja, empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña bebé en brazos y la hizo caer, haciendo que la bebé se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza.

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Muchos años después, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Aceptó y llegó el día de la boda. Y en el momento de ver por primera vez la cara de su esposa, la cual entró al templo con un hermoso vestido y un velo que la cubría totalmente… Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.”

Este es un hilo rojo al que no podremos romper ni deshilachar. Un hilo rojo directo al corazón, que conecta a los amores eternos, a los profundos, esos que simbolizan el antes y por los que no hay después. El amor de una madre, de un padre, de un hermano, de un niño, de un amigo, de un hombre o de una mujer… Un hilo rojo que simboliza el amor y el interés común.

Fuente: www.whatthegirl.com