Otra vez más K´ara K´ara

mauricioairaok_thumb111111Mauricio Aira“¿Qué proyecto quiere asumir?” fue la pregunta del Mercado de Trabajo, cuando regresé a Suecia en 1993. ¡Un proyecto que elimine de raíz los desechos sólidos municipales! Mi respuesta fue contundente e inmediata es que los 8 meses que trabajé en la Honorable Municipalidad de Cochabamba de enero a agosto de 1992, me convencieron de la mayor necesidad y de la urgencia impostergable para el colectivo Cochabamba.El emprendimiento fue respaldado por la Escuela Superior de los Trabajadores de Gotemburgo y me llevó 24 meses implementarlo con visitas a México y Dinamarca, y al menos a tres plantas de tratamiento dentro de Suecia. El apoyo consistió en un viaje de varias semanas a Bolivia para visitar tres municipios La Paz, Cochabamba y Santa Cruz para presentar las ideas centrales del proyecto y la presentación del municipio de Halmstad (Suecia) eventualmente asociado a su desarrollo. En efecto emprendí la serie de entrevistas con Daniel Quevedo en LP, con Manfred Reyes Villa en Cochabamba y Percy Fernández en Santa Cruz. La respuesta fue unánime, ninguno de los municipios podía disponer de los 25 millones de dólares que demandaba la puesta en marcha de una Planta de Tratamiento de los Desechos y producción de energía eléctrica para conectarla a la red local.Esto ocurrió en 1995, en Cochabamba se mostró el mayor interés, aunque los responsables me dejaron saber que determinada suma equivalente al 2 o 3% del monto total, podría significar una garantía del proveedor de la Planta, es decir el municipio sueco que a su vez debería asociarse a la Agencia Suecia para el Desarrollo Exterior (SIDA) para interesar a los proveedores de la maquinaria de Suiza, Alemania y Suecia y una consultora que sería la responsable de la ejecución del proyecto.Me gasté 300 palabras en la presentación para llegar a K´ara K´ara, el vertedero que continúa siendo el mayor depósito de basura de la región, sin solución alternativa. Es que Sacaba agotó todos los recursos para poner punto final, al quebradero de cabeza que significa el inmenso basural. Alcaldes y vecinos han cometido tremendos errores al permitir que el fenómeno crezca sin parar, ya que los paliativos ensayados hasta hoy, no han sido sino meros parches, porque nadie, ni siquiera el conglomerado de municipios,  esto es la Mancomunidad Kanata, tiene la capacidad para aceptar la única solución de urgencia. Construir una Planta de Tratamiento de la Basura con capacidad de tratar los desechos que superan las 600 toneladas diarias.Una planta de tales características que supondrá un funcionamiento de 24 horas por día, 365 días por año, con unos costos iniciales elevados, aunque con un costo de mantenimiento aceptable y garantizado, planta que construida con láminas de acero y cemento ofrezca la resistencia que normas internacionales establecen para este tipo de tratamiento de los desechos que se transforman en gases para generar energía. O sea, la Planta es un negocio redondo, se alimenta por una boca de entrada de todo tipo de desechos, alimentos, escombros, papel, cartón, vidrio, plásticos y metales livianos y en la salida unos piedrines menudos que se utilizan como base en la construcción de carreteras y por energía que se suma a la red local y se vende en la interconexión.Lamentar que en el lanzamiento de la idea inicial se cometieran omisiones y desinformación que provocaron una resistencia ignorante en ciertos sectores, cuando no, que alarmados por el supuesto efecto contaminante rechazaron la idea, sin conocerla en detalle. Al margen de estos incidentes ha llegado la hora de poner punto final a una infértil discusión y asumir el proyecto sin mayor dilación.