Al menos 5 ministros involucrados en ilícitos


Beatriz Layme  / La Paz

En las ruinas de Tiwanaku , los amautas (sabios)  invitan  a Luis Arce Catacora -ministro de Economía  desde 2006- a challar con alcohol la ofrenda a la Pachamama por los 10 años de gobierno de Evo Morales, que se celebró el 21 de enero 2016. 



Arce  en voz baja agradece, rocía el alcohol sobre la ofrenda y de repente el fuego lo cubre hasta la cabeza. Asustado y con el pelo chamuscado se aleja. 

«¡Mal presagio es!, ¡mala señal!, ¡tiene que challarse!, le recomiendan. Arce obedece.

Quien diría que  diez meses después la predicción se cumplió. En octubre pasado,  el ministro Arce Catacora se vio envuelto en un escándalo por la licitación para la adquisición de 33 alfombras persas para el nuevo edificio del Ministerio de Economía. El caso fue cerrado después de la destitución de funcionarios. 

 Sin embargo, el primer ministro de Morales que se vio involucrado en presuntos actos de corrupción fue el padre de la actual senadora del Movimiento  Al Socialismo (MAS) Adriana Salvatierra. Hugo Salvatierra, exministro de Desarrollo Rural,  en 2006 fue acusado por la desaparición de tractores y  maquinarias que debían ser adjudicadas a los pueblos campesinos e indígenas afectados por desastres naturales. El caso  no avanzó.

Luego, en 2007, el exministro de Obras Públicas  Salvador Ric  también se vio envuelto en un escándalo. Fue acusado de adjudicarse 10.000 hectáreas de tierras del Estado y de adjudicar ilegalmente cinco obras.

  Un año después, se registró el polémico caso de los 33 camiones que involucró al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. En 2008, el convoy, con mercadería valuada en 1,2 millones de dólares, sobrepasó un puesto de control aduanero, con autorización del ministro Quintana, de acuerdo a la versión de César López, exjefe aduanero y otrora «amigo íntimo del ministro. 

Años después, Julia Ramos y Nemesia Achacollo, ambas exministras de Desarrollo Rural, fueron acusadas y procesadas por el polémico caso Fondo Indígena, que registró un daño económico al Estado de casi 200 millones de bolivianos. Achacollo está detenida en el penal de Miraflores y Ramos en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes de la ciudad de La Paz.

 

 

 

Fuente: paginasiete.bo