La actriz Rosie O’Donell pide Ley Marcial para que Trump no sea presidente

Carlos Esteban“Apoyo totalmente imponer la Ley Marcial, retrasando la investidura, hasta que Trump responda de todas las acusaciones”, ha manifestado.Esta sorprendente llamada al golpe de Estado -Trump no está incurso en ningún proceso penal ni hay ‘acusaciones’ legales contra él-, aunque en absoluto excepcional en redes sociales, tiene la peculiaridad de venir firmada por un personaje muy popular, la actriz Rosie O’Donell.Recordemos lo que supone la ley marcial: suspensión de la Constitución y de las garantías judiciales y sometimiento de los tribunales civiles a la Justicia militar.Si la gran noticia de finales del pasado año fue la inesperada victoria del ‘imposible’ candidato Donald Trump, la del año que acaba de empezar parece ser el mal perder de sus rivales que, como nos hemos cansado de contar, es casi todo el mundo que cuenta.Hemos tenido de todo, desde el simple pataleo masivo de las manifestaciones hasta los intentos abiertos de subvertir el sistema o la carcajeante ‘información’ publicada por Buzzfeed y difundida alegremente por la prensa más ‘seria’ de medio mundo. Por cierto, el hecho de que fuera el supuesto correligionario y previo candidato republicano a la Presidencia John McCain quien encargó al ex agente del MI-6 británico Christopher Steele elaborar un informe con ‘basura’ sobre Trump dice volúmenes de la amenaza que supone el magnate inmobiliario para el estamento político bipartidista.Pero aparte de que, como señala el periodista Luis del Pino, todo esto supone la caída del mito de la ejemplar democracia estadounidense, las reacciones están pasando de infantiles a alarmantes.El propio presidente saliente, al que la tradición y el sentido común exigen que mueva poco los muebles a partir de la elección de su sucesor, se ha lanzado a una vorágine de medidas ejecutivas que, como contamos en su día, parecen dirigidas expresamente a boicotear la política del presidente entrante, como un inquilino que destrozara la casa cuando se le acaba el contrato.Lo último ha sido acabar de un plumazo la ya vieja política de ‘wet foot, dry foot’, que concedía automáticamente la residencia a los cubanos que lograran escapar de la tiranía comunista y arribar a las costas de Estados Unidos.Tampoco es muy normal que un presidente al que le quedan unos días los aproveche para enviar toda una brigada acorazada a la frontera con Rusia, en un gesto de una hostilidad inaudita que hay que sumar a las acusaciones de injerencia electoral y expulsión de diplomáticos.Toda la volátil atmósfera política, en fin, está adquiriendo tintes peligrosos. Lo de Rosie O’Donell es solo una anécdota, pero una anécdota significativa que no deja de ser un reflejo de propuestas más ambiguas pero bastante más serias en publicaciones y debates.¿Qué pasará el día de la investidura?Empecemos haciendo notar la escasa oportunidad del cese del General Errol R. Schwartz, jefe de la Guardia Nacional en Washington -es decir, el que debería supervisar la seguridad durante la ceremonia-, que se hace efectiva justo ese mismo día.Y la investidura se anuncia muy, muy movida. Ya hay convocadas manifestaciones en varias ciudades para ese día, pero el furor antiTrump se concentrará en la capital, donde los organizadores se han comprometido a estropearle la ceremonia al nuevo presidente. La manifestación principal se espera para el día siguiente, la Marcha de las Mujeres, con el apoyo de nombres tan conocidos como Katy Perry, Julianne Moore, Cher y Scarlett Johansson.Ahora que se están acabando las balas metafóricas en la recámara, no pocos temen que alguien recurra a una real, de las de plomo, y la ‘alternativa Dallas’ empieza a sonar menos y menos conspiranoica cada día.La Gaceta – Madrid