Sobre llovido, mojado



La reducción de los envíos de gas a Brasil tiene consecuencias que van más allá de la mera reducción de los ingresos. Como se sabe, los brasileños han disminuido a la mitad los pedidos del energético que le vende Bolivia, lo que podría significar una caída en los ingresos de alrededor de 120 millones de dólares mensuales, situación que tiende a agravarse a partir del mes de abril, si es que no suben los pedidos. Los  brasileños aseguran que el problema es temporal y que obedece a los excedentes de lluvias que han tenido y que han llenado los embalses de las plantas hidroeléctricas. Sin embargo, los últimos reportes de prensa indican que Brasil pedirá más gas en la medida que su economía se reactive y salga de la dura crisis en la que se encuentra, cosa que está algo difícil. Como decíamos, el impacto en nuestro país es grande, pues a menor producción de gas, también cae la explotación de líquidos, lo que nos obliga a importar mayores cantidades de gasolina, lo que implica en este momento, aproximadamente un millón de dólares por día.

Fuente: eldia.com.bo

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