Charlas peripatéticas en la madrugada y preocupaciones acuosas

Ovidio Roca ÁvilaPara evitar los hospitales, los médicos y los fármacos, camino en la madrugada por el hermoso parque Los Mangales de la calle Beni, cerca del cuarto anillo.En el Parque tienen un sistema de riego automático, que diariamente y con gran potencia arroja inmensos volúmenes de agua y riega y moja todo el ecosistema. El asunto es que los últimos meses han sido lluviosos y el riego cotidiano (automático) no para, llueve o truene y como consecuencia las canchas de pasto para fútbol se han convertido en lodazales e impiden que los jóvenes puedan utilizarlas, además que se han convertido en criaderos de mosquitos.Buscando alguna solución acudí varias veces a la Alcaldía, que tiene un teléfono para reclamos, me contestaron amablemente y les comenté el asunto y no pasó nada; luego llamé a Saguapac y los felicité por su programa promoviendo el buen uso del agua y les pedí que hicieran algo y me expresaron que este es asunto de la Alcaldía y que ellos pagaban las facturas. Comenté que el problema es que el pago se hace con la plata de los contribuyentes y por algo que perjudica a los vecinos y deportistas.Luego me enteré que entre uno de los grupos de señoras caminantes y cotorreras del Parque (los grupos de hombres son pajareros) algunas tenían amigos en el olimpo municipal, las contacté y algunas manifestaron que hablarían con las olímpicas, pero nada consiguieron.Pedí a una amiga que tiene “feis” que envíe uno al Johnny, pidiendo su ayuda, pensando que quizá por lo mediático podría interesarle, y nada.Estoy buscando que Hermes, el mensajero olímpico, pueda llevar este reclamo a quien quiera y pueda hacer algo. El Día – Santa Cruz