Adolescente inducida a drogas y prostitución es uno de 37 casos de trata

Santa Cruz. La muchacha escapó y estuvo en situación de calle. Actualmente se rehabilita. La Gobernación realiza un relevamiento de casos de trata y tráfico de personas.La adolescente encontrada en Yapacaní figuraba hace un año en los afiches de Asafavittp“¿Cuánto ganás aquí?”, le preguntó una mujer a Elia (nombre ficticio), la mesera de 14 años que atendía en un restaurante de pollos ‘chinos’ frente a la exterminal. Cuando la adolescente, que llevaba una semana trabajando, le respondió que le iban a pagar Bs 800 al mes, la mujer, de nombre Yolanda y con acento extranjero, le ofreció Bs 2.000 para ir a atender una pensión en Yapacaní. Eso sucedió en marzo de 2015.La trata y tráfico de personas, que tiene 14 finalidades, entre ellas la explotación sexual y laboral, es una realidad, aunque pocos hechos salen a la luz pública y se conoce que existen redes que captan a adolescentes con problemas familiares o en situación de vulnerabilidad.Actualmente, la Gobernación cruceña trabaja en un relevamiento de información de los casos de trata y tráfico de personas que tiene registrados la Fiscalía, además de otros detectados en municipios y en hogares de acogida, señaló Duberty Soleto, director de Políticas Sociales. Detalló que tienen 37 carpetas de casos de trata y tráfico de personas a las que hacen seguimiento, además de otros expedientes que se están analizando, con lo que los casos llegan a alrededor de 50.Uno de esos casos es el de Elia, que parece extraído de un guión de película. Ella fue privada de libertad, obligada a consumir alcohol con hombres, inducida a las drogas y a la prostitución, consiguió fugar y llegó a estar en situación de calle.Así vivió hasta que un día, en octubre de 2016, la adolescente cayó presa por robo. Fue derivada a la Defensoría de la Niñez de Yapacaní y allí, una trabajadora social logró determinar que se trataba de una joven que estaba reportada como desaparecida.Por otra parte, Soleto señaló que se brinda acompañamiento legal a otros casos que están tipificados como otro tipo de delitos. Esta situación es una de las principales trabas con las que se encuentran los denunciantes, señala la presidenta de la Asociación de familiares de víctimas de trata y tráfico de personas (Asafavittp), María Rita Hurtado.Elia fue llevada a un burdelCuando Elia aceptó la propuesta, Yolanda la recogió de madrugada en un taxi en el que iba otra chica, de nombre Joselyn, que fue captada en una agencia de empleos. Cuando llegaron a Yapacaní se dieron cuenta de que el lugar era un burdel que en las mañanas funcionaba como snack y a mediodía como pensión. Según el testimonio de la adolescente, que consta en el expediente de su caso, los primeros días no le permitían salir del lugar ni tener contacto con otras personas. La  inducían a consumir alcohol con los clientes usando ropa minúscula.Tres personas de distintas instituciones que tuvieron contacto con la menor para ayudarla confirmaron que ella reveló que en ese lugar la indujeron a inyectarse drogas y a prostituirse.Elia se fue ganando la confianza de la dueña del local, que primero la dejó ir a la venta y después al mercado para hacer compras para la pensión. Así fue que conoció a un muchacho en situación de calle, quien la convenció de escaparse luego de vivir tres meses en el burdel.Desde ese momento empezó a andar en la calle y luego consiguió trabajo vendiendo gasolina, donde le pagaban Bs 200 al mes. Durante este tiempo consumió las drogas que tienen las personas en situación de calle.El estar con malas compañías derivó en que fuera aprehendida acusada de robo y la Policía la envió a la Defensoría. La trabajadora social Yolanda Yucra, que unos meses antes había participado del encuentro de defensorías provinciales en San José de Chiquitos donde tuvo contacto con Asafavittp, sospechó que Elia podía ser una de las chicas que aparecía en el afiche con las  fotos de las chicas desaparecidas que distribuye la asociación.Elia no revelaba su verdadero nombre, pero comentó el nombre del colegio en que estudió; Yucra vino hasta Santa Cruz a corroborar ese dato y así encontró a su familia.La muchacha, que ahora tiene 16 años, recibe terapia para rehabilitarse. Asafavittp impulsa la construcción de un centro especializado para atender a las víctimas de este delito y donde también se asista a sus familiares.Gobernación apoya a víctimas y familiaresDuberty Soleto, director de Políticas Sociales de la Gobernación, indicó que en lo que corresponde a trata y tráfico de personas las competencias de la Gobernación están enmarcadas en la prevención, acogimiento y asistencia a las víctimas. “Somos el único departamento que ha destinado recursos, que este año son Bs 500.000 y que tiene un equipo de profesionales para atender estos casos”, afirmó.En este sentido se brinda asesoramiento legal para  la tipificación de los casos, además de apoyo terapéutico a cuatro víctimas y a sus familiares para su recuperación sicológica y emocional, para lo cual cuentan con el Centro Especializado en Prevención y Atención Terapéutica (Cepat). De la misma forma, se está apoyando con asistencia sicológica a miembros de Asafavittp.En prevención se ha concienciado y se ha socializado la ley 263  contra la trata y tráfico, llegando a 7.601 personas, en su mayoría estudiantes, aunque también se trabaja con docentes, padres de familia y funcionarios públicos.EL DEBER / FERNANDO SORIA SEJAS