Lisbeth Aranda: «Algo pasa en la agencia de Pablo Manzoni…»

Alejandra ArnezAlejandra Arnez



Tras siete años en la agencia de Pablo Manzoni, Lisbeth Aranda alzó vuelo para trabajar como maniquí independiente. Su escultural cuerpo, de 1,80 m, le dio carta blanca para desfilar en EEUU y México, y ahora vuelve al país azteca para ser parte de la exitosa telenovela El Señor de los Cielos (sexta temporada). 

Habló sobre el “gran cambio” en los presupuestos de las empresas para contratar azafatas para la Expocruz 2017.  No perdió la ocasión de comentar acerca de su soltería (de ocho meses) y lo que le “provocan” los pretendientes en Bolivia, porque prefiere que no busquen conquistarla acá, ya que “la sacan de quicio”, mejor nomás en el exterior (¡Elay!).

De su trabajo con Manzoni

¿Cuáles son los motivos de tu salida de la agencia?
Como en todas las agencias de modelos del mundo hay un momento en el que la maniquí decide salirse para trabajar independientemente o con otra representación. En este caso, creo que algo está pasando en la firma de Pablito, por eso varias top, como Pietrine Wazilewski, Alison Roca, Davinia Fernández y yo, nos estamos retirando. Ahora hemos visto que los clientes prefieren contactarse con la modelo sin intermediarios.

¿Cómo quedó tu relación con Pablo después de tu salida de sus filas de modelos?
Bien, porque siempre he sido una persona sincera y directa. Un claro ejemplo es que cada vez que hablaba con Pablito las otras modelos me mandaban mensajes de texto dándome su apoyo, ya que nadie se atrevía a decirle las cosas como yo se las decía.

¿En algún momento sentiste que ya no le funcionabas a la agencia?
Para nada. Cada año que pasaba, sentía que la gente y la prensa me reconocían por mi trayectoria, algo que los clientes también valoraban en el momento de las contrataciones. 

¿Qué significa Pablo Manzoni en tu carrera de modelo?
Pablito fue un gran guía, porque considero que es un pionero en el país en cuanto a la promoción de las pasarelas y de la moda. 

¿Cómo evaluás tu trayectoria en Las Magníficas?
Fue muy buena, ya que ser parte de la agencia de Pablo Manzoni da un estatus y eso hace que obtengás buenos trabajos. 

Como modelo independiente

Ahora, ¿quién manejará tu carrera de modelo en Bolivia?
No he pensado en eso todavía, pero hace un año yo era como la intermediaria entre la agencia y los clientes, y creo que realizo un buen papel como mi propia representante.

¿Vas a trabajar como azafata en Expocruz este año? 
Está en veremos para todas las modelos, porque hay una notable crisis económica. Las empresas ahora tienen un presupuesto menor que el de otros años y hay gente que quiere aprovecharse de eso. Por ejemplo, si antes a una azafata top le pagaban 10.000 dólares, ahora le quieren dar 4.000. Yo soy consciente de la crisis, pero por eso no voy a regalar mi trabajo respaldado por casi 20 años de trayectoria. Preferiría no trabajar este año o estar por algunos días. Es decir, que si la empresa ofrece 5.000 dólares, entonces solo estaría por algunos días de la feria. Es una opción por la que optan varias modelos.   

¿Sos una modelo cara?
Siempre me lo dicen, pero tengo un buen currículo para justificar lo que cobro. 

¿Cuánto cobrás en la Expo?
No me gusta hablar de cifras. Creo que los clientes deberían ver que una modelo, que ha desfilado en pasarelas internacionales y que tiene cualidades para la actuación y, además es conocida en el medio, le da un plus a su empresa. Hay que reconocer que los visitantes de la Expocruz van a los stands que tienen las azafatas más reconocidas. 

De retorno a México

¿Qué harás en México?
Ya está por acabar la grabación de la sexta temporada de la telenovela El Señor de los Cielos. Saldré en algunas escenas. No sé qué papel haré, pero anteriormente interpreté a una asiática y a una modelo latina, que era pareja de un narcotraficante. 

¿Qué te deja México?
Muy lindas experiencias, porque he tenido la oportunidad de trabajar con gente reconocida del mundo del entretenimiento como Wisin, Yandel, Jaime Camil y el galán de las telenovelas, Andrés García (El pantera).

¿Por qué en México te decían ‘La china cervecera’?
Me llamaban así porque fui imagen de diferentes marcas de cerveza, como Tecate, Sol y Heineken. Ese apodo siempre me lo tomé con gracia. 

¿Amor en Bolivia? No, gracias

¿Seguís soltera?
Sí, hace ocho meses que estoy sin pareja y me siento tranquila. Me he dado cuenta de que no compagino mucho con los bolivianos.

¿Cómo ves al pretendiente boliviano?
Lleva el peso de los prejuicios de la sociedad en la espalda y por eso está pendiente de lo que dice su entorno. No tiene madurez mental ni emocional. Me desesperan tanto, que opté por no dejar que me conquisten. Veo que el boliviano hace cosas de adolescentes a la hora de conquistar. Una vez un pretendiente de mi edad me dijo que yo tenía que enseñarle a conquistarme y en otra ocasión, otro me comentó que hombre como él, con plata y simpático, no iba a encontrar nunca. El chico terminó su frase y me reí.

Entre tus pretendientes, ¿hay figuras conocidas?
Sí, del 100%, el 20% ha sido gente famosa, pero obviamente no diré nombres para no poner en apuros a nadie. Contame una anécdota con los ‘galanes bolivianos’ 

En los ocho meses que volví a vivir en Bolivia he tenido varias anécdotas, pero hay una muy llamativa. Hace dos meses un conocido me chatea y va con su amigo a los boliches que voy. Me vela todo el tiempo, pero nunca se acerca a saludarme. Yo no me inmuto. 

¿Cuál es tu pareja ideal? 
Tiene que tener una apertura mental, ser trabajador, luchador, sincero, con personalidad y que me haga reír. En lo físico no busco un Brad Pitt.

Tu cita amorosa perfecta… 
El lugar es lo de menos, pero la plática es importante, para poder conocernos y sentir que le intereso como persona, no como imagen. 

Fuente: sociales.com.bo