La denegación sucesiva de varios servicios de alojamiento web al portal supremacista The Daily Stormer después de los ataques de esta índole en Charlottesville, Estados Unidos, ha desatado lo que parece ser un combate contra el odio racial en internet. Pese a que este lleva existiendo en la red de redes desde que esta daba sus primeros pasos, es ahora cuando se ha llegado al punto de inflexión en el que los usuarios no están dispuestos a tener que seguir viendo el contenido de estas páginas accesible las veinticuatro horas del día.

La nueva víctima que internet se ha cobrado en nombre de la justicia ha sido Stormfrontel foro de carácter neonazi más longevo de la plataforma. Fundado por Don Black, un antiguo miembro del radical grupo Ku Klux Klan, el sitio web comenzó a adquirir cierta relevancia a finales de la década de los 90, tornándose con el tiempo en un lugar de referencia para aquellos que aún consideran que las personas deben ser tratadas de manera diferente según su raza.

El dominio de la página de contenido ultraderechista fue cancelado por GoDaddy y por Google después del ataque terrorista en Charlottesville.

20 años y una petición del Comité de Abogados por los Derechos Civiles después, el servicio proveedor de alojamiento para Stormfront ha decidido tomar el control de la página. Desde Network Solutions, el servicio anteriormente mencionado, alegan que no pueden tener un control expreso de todos los contenidos ni todas las temáticas que se tratan en las web a las que proveen de infraestructura. Cuesta creer, aún así, que en dos décadas no hayan sido conscientes de que entre sus clientes se encontraba este foro, dada su relevancia.

Stormfront se encuentra ahora en una suerte de limbo, pues no ha sido destruida ni ha sido dada de baja en el servicio proveedor de hosting, quedando a la merced de lo que Network Solutions quiera hacer con ella. Esto evita que el foro pueda ser movido a otro dominio o renombrado y aparecer así de nuevo online, como ya hizo The Daily Stormer.

Suponemos que esta no será la última vez que veamos un acto parecido contra alguna web del mismo corte, las cuales están experimentando una presión que ya se hacía necesaria. Lo trascendental de todo no es que un puñado de sitios sean repudiados, sino que existe una determinación clara y popular para que estos pensamientos e incitaciones al odio entre iguales dejen de ser mostrados de manera definitva.

Fuente: https://hipertextual.com