Las colaboraciones de Advanced LIGO y Virgo han detectado por primera vez de forma conjunta ondas gravitacionales. Sus resultados serán publicados próximamente en la revista Physical Review Letters. Es la cuarta vez que se capta una señal de este tipo, después del hallazgo de una primera onda en febrero de 2016, una segunda en junio del año pasado y una tercera antes del verano de 2017, que arrojó luz sobre el ‘lado oscuro’ del universo. Según han reconocido los expertos, los descubrimientos han abierto una nueva ventana de observación al cosmos.

La cuarta señal, denominada técnicamente GW170814, procede de la colisión de dos agujeros negros. La observación se produjo el pasado 14 de agosto, cuando los detectores de Advanced LIGO —localizado en Louisiana y Washington, Estados Unidos— y de Virgo —situado en Pisa, Italia— ‘escucharon’ esta nueva onda gravitacional. Es la primera vez que ambos observatorios captan una señal de este tipo de forma conjunta, según han resaltado los investigadores.

La cuarta onda gravitacional se originó en los momentos finales de la fusión de dos agujeros negros, que tuvo lugar hace 1.800 millones de años. Los agujeros presentaban masas 31 y 25 veces la masa del Sol. El agujero negro resultante de la colisión cuenta con 53 masas solares, lo que significa que aproximadamente tres masas solares se transformaron en la energía de la onda gravitacional durante el proceso.

“Esto es solo el comienzo de las observaciones promovidas por la colaboración entre Virgo y LIGO”, afirma David Shoemaker, investigador del MIT y portavoz de la colaboración de Advanced LIGO. A su juicio, durante el otoño de 2018 podría ser posible captar señales de este tipo semanalmente o incluso de forma más frecuente. “Con la primera detección conjunta de Advanced LIGO y Virgo, hemos dado un paso más hacia la astronomía gravitacional”, dice David H. Reitze, director ejecutivo del Laboratorio LIGO y científico en Caltech. “Virgo ofrece una potente nueva habilidad para detectar y localizar mejor las fuentes de ondas gravitacionales, que indudablemente conducirán a resultados inesperados en el futuro”, asegura.

Su anuncio ha tenido lugar días antes de que la Real Academia de Ciencias de Suecia difunda los ganadores del Premio Nobel de Física de 2017. Precisamente los científicos que promovieron la construcción de este tipo de observatorios para captar ondas gravitacionales suenan con fuerza como posibles candidatos al Nobel, aunque las nominaciones sean secretas. El año pasado, el premio reconoció el trabajo de David Thouless, Duncan Haldane y Michael Kosterlitz por revelar los ‘secretos exóticos’ de la materia. El Nobel de Física no pudo homenajear a las ondas gravitacionales porque las nominaciones se habían cerrado antes del primer anuncio sobre la detección de ondas gravitacionales.

Fuente: https://hipertextual.com