Edwin Claros, representante de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, lamenta el caso del ciudadano boliviano que fue condenado a la horca en Malasia por haber sido encontrado en posesión de drogas.Afirma que no ha escuchado de casos en el que una sentencia haya sido revertida debido a las leyes que aún manejan algunos países del mundo, pese a ello, asegura que la vía diplomática ayuda a que se reconsidere esta pena de muerte.Fuente: unitel.tv