Personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico en el aeropuerto de El Alto examina la caja de cartón. | Felcn
Son las 7:15 del 9 de noviembre de 2017. En las bodegas de una de las aerolíneas autorizadas para operar en el Aeropuerto Internacional de El Alto, Dafné, una de las detectoras caninas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), está lista para pasar el olfato por los cientos de cajas que hacen fila antes de ser transportadas al interior del avión que tiene como destino Londres (Inglaterra) con conexión a San José de Costa Rica.Ella hace su recorrido habitual y rápidamente se detiene frente a una caja, mueve la cola, muestra un exceso de ansiedad e inquietud que alerta a su guía sobre la presencia de una sustancia extraña. Ante la alerta, el agente antidrogas a cargo separa la caja del resto y la revisa de forma minuciosa. Abre la caja y observa que lleva por dentro una licuadora nada sofisticada.El primer indicio que llama la atención de los policías es que se envíe una licuadora común y corriente hasta Inglaterra. Sin embargo, al hacer una inspección del artefacto, no se ve ninguna anomalía, pero el can está todavía alerta.Los agentes antidrogas inician una revisión minuciosa de la caja. Se trata de una estructura de cartón prensado, pero tiene un doble fondo prefabricado. Los policías se ven obligados a escudriñar y, a los pocos segundos, se nota una bolsa de nylon transparente forrado con papel carbónico y al interior aparece una sustancia blanca sospechosa que, sometida a prueba rápida de campo narcotest, dio como resultado: positivo (+) para cocaína.Al hacer el pesaje, resulta que esa caja transportaba un kilo con 140 gramos de cocaína. Cuando se pensaba que se había concluido ese caso, al día siguiente, a las 5:40, al continuar con el servicio de control en el Aeropuerto de El Alto, en la revisión de carga aérea se halla otra caja con destino a Tailandia pero con similares características.Estos casos similares obligaron a los agentes a ir hasta la empresa currier, puesto que las dos cajas venían del mismo lugar, pero además tenían el mismo remitente.“Al momento de la entrevista, su personal alertó sobre la presencia de personas sospechosas que pretendían hacer otro envió similar”, según indica el reporte policial.Los investigadores identifican a estas personas sospechosas y se detectó el mismo modus operandi que los casos anteriores.

Personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico en el aeropuerto de El Alto examina la caja de cartón. | Felcn