Odebrecht: el rol de Néstor Kirchner y el Corcho Rodríguez en el circuito de las coimas, según un arrepentido en Brasil

En su confesión ante la justicia brasileña, el ejecutivo de la constructora Marcio Faria dijo que las coimas fluían con el ex Presidente.

Jorge «Corcho» Rodríguez, el supuesto «facilitador» entre Odebrecht y los funcionarios argentinos tras la muerte de Néstor Kirchner.



Mientras Néstor Kirchner era Presidente, el pago de las millonarias coimas que la constructora Odebrecht pagaba por el contrato para ampliar los gasoductos troncales argentinos «andaba todo bien». Y tras un lapso de incertidumbre durante el cual la empresa interrumpió los pagos ilegales, con la gestión de Jorge «Corcho» Rodríguez el circuito se restableció «y el contrato volvió a funcionar». Así de sencillas describió las cosas el ex directivo de la firma brasileña Marcio Faria durante su testimonio como «arrepentido» ante la justicia brasileña, que en el marco de la operación Lava Jato investigó el masivo pago de sobornos a gobiernos de una docena de países de América Latina para obtener obras públicas.

La confesión de Faria, registrada en video por la justicia brasileña, fue difundida este lunes por el diario La Nación. En esa declaración, el ejecutivo confirmó que Odebrecht pagó coimas multimillonarias a cambio de obtener licitaciones estatales en Argentina -la constructora admitió en Estados Unidos que fueron 35 millones de dólares, pero se sospecha que el monto total de los sobornos fue sensiblemente superior-, y que en el caso de los contratos para construir o extender los gasoductos norte y sur que habían sido suspendidos tras el escándalo Skanska, el interlocutor para arreglar las coimas había sido el ex titular de la Cámara de la Construcción, Carlos Wagner. Señalado en otras causas como el supuesto bastonero del «club de la obra pública» durante el kirchnerismo -tal como lo contó en detalle Leonardo Fariña en sus indagatorias por «la ruta del dinero K», Wagner habría sido el nexo entre el director de Odebrecht en Buenos Aires – Flavio Bento e Faría- y los funcionarios kirchneristas.

Según declaró el otro Faría ante la justicia de su país, ese circuito funcionaba aceitadamente mientras estuvo vivo Néstor Kirchner -«andaba todo bien», relató el delator premiado-, pero se interrumpió con su muerte, en octubre de 2010. «Lo primero que decidimos hacer es dejar de pagar», admitió.

Pero las consecuencias de esa decisión fueron inmediatas: el gobierno dejó de pagar los certificados de obra, «y todo empezó a demorar». Sin embargo, las turbulencias terminaron -según el testimonio de Faría– cuando comenzó a intervenir Jorge «Corcho» Rodríguez, quien habría arreglado las cosas con la filial local de Odebrecht. «El contrato volvió a funcionar», resumió el arrepentido.

Otros testimonios de ejecutivos de la constructora recogidos por la justicia brasileña y que anticipó La Nación ratifican el supuesto rol de un gerente de la constructora de Angelo Calcaterra -primo del presidente Mauricio Macri- para organizar la pata local del consorcio que Odebrecht lideró para soterrar el tren Sarmiento, y detallan que el kichnerismo les imponía a los socios argentinos para cada una de las obras en las que el gigante brasileño se presentaba. Esos empresarios locales también habrían participado del pago de las coimas a los funcionarios K, según la proporción que cada uno tenía en las Uniones Transitorias de Empresas que llevaban adelante los contratos.

Fuente: clarin.com