
El titular de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca afirmó a Efe que esta no es una caravana de migrantes sino un “desplazamiento forzado” e hizo el llamado para que la Organización de los Estados Americanos (OEA) asuma su compromiso en la Carta de Estados Americanos y convoque a una reunión urgente.Camionetas con tortas, agua, y alimentos se reparten para saciar el hambre y la sed. La Cruz Roja mexicana y las ambulancias y equipos del DIF estatal atendían a las personas. Por el momento, estaban saturados.Pese al hermetismo sobre quién convocó la marcha o cuál es la próxima parada, los migrantes continúan en su paso hacia Estados Unidos, a más de 2.000 kilómetros, y se espera avancen mañana hacia Santiago Niltepec, unos 40 kilómetros al poniente.El lunes llegarían a Juchitán de Zaragoza, donde las autoridades ya los esperan con atención médica, agua y bolsas con alimentos.Este viernes el presidente de México, Enrique Peña Nieto, lanzó un plan para facilitar la solicitud de la condición de refugio y, durante el proceso, dar empleo temporal y atención médica a los migrantes que se queden en los estados de Chiapas y Oaxaca.Esta propuesta fue criticada por la caravana de migrantes, quienes emitieron ayer un comunicado a través de entidades civiles al considerar que “no responde verdaderamente a las causas del éxodo ni soluciona sus necesidades”.Este sábado, la Secretaría de Gobierno (Segob) explicó que 111 migrantes centroamericanos se adhirieron al plan y se repartieron los primeros permisos laborales, un paso previo a la resolución del trámite para la obtención de refugio, que tarda 45 días hábiles pero puede prorrogarse.Los migrantes que aceptaron el plan “Estás en tu casa” fueron llevados a dos albergues de puertas abiertas.Previo a ello, el Instituto Nacional de Migración (INM) recibió 1.743 solicitudes de condición de refugio, en tanto que 196 personas desistieron de la misma y pidieron el retorno asistido.El plan se suscribe a los estados de Oaxaca y Chiapas y se podría considerar una medida de contención para evitar que lleguen a la frontera con Estados Unidos, donde el jefe de la Casa Blanca, Donald Trump, ha arremetido fuertemente contra el movimiento y el Ejecutivo mexicano por no poder frenarlo, y resta por ver cómo asegurará su frontera.Mientras este gran grupo avanza, otro medio millar de hondureños esperan en la frontera entre Guatemala y México. Ellos, junto con otras 2.000 personas más que aún están de camino, forman parte de una segunda caravana que salió posteriormente. Fuente: lapatilla.com

