Samuel: Bolivia debería replantear su relación con China para diversificar la economía


El líder opositor lamentó que en el país no se conozca qué hace el embajador de Bolivia en China, es más, no se sepa quién es.

samuel Samuel Doria Medina, empresario y jefe de Unidad Nacional. Foto: ANF.  

La Paz, 29 octubre (ANF).- El empresario y jefe de la opositora Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, consideró que Bolivia debería replantear su relación con la República Popular China, no sólo en lo comercial donde hay una profunda asimetría, sino también en su participación en el desarrollo del país a través de transferencia de tecnología, industrialización y diversificación de la economía.“Es muy lamentable que este Gobierno siga hablando del imperialismo norteamericano cuando el nuevo imperialismo en el mundo es el chino (…). Los chinos venden mucho, compran poco, prestan caro y cobran alto, hacen cosas raras, son permisibles con la corrupción. A Bolivia le compran 57 productos y le exportan 4 mil,  esa es una muestra clara de asimetría”, señaló.Doria Medina dijo que es necesario replantear la relación comercial con China y tratar que esa asimetría comercial entre exportaciones e importaciones se reduzca, pero además se pueda invertir en Bolivia. «China debería colaborar en la diversificación de la economía y la industrializar en el país; se requiere transferencia de conocimiento y tecnología», apuntó.Lamentó que en el país no se conozca qué hace el embajador de Bolivia en China, es más, no se sepa quién es, lo cual es muy preocupante considerando que el gigante asiático tiene una fuerte presencia en Bolivia a través de sus empresas públicas y privadas en obras y proyectos estatales.“El Embajador de China debería ser el más importante del país después del Presidente; teníamos una oportunidad muy buena para negociar, si le estamos comprando tanto y le estamos dando contratos millonarios con el Estado, deberíamos condicionar que ponga industrias en Bolivia, pero nadie sabe quién es el Embajador», sostuvo.De acuerdo a datos oficiales, el año 2017, Bolivia importó de China por un valor de $us 2.030 millones y exportó materias primas, sobre todo minerales, por $us 400 millones de dólares.China retoma plan IIRSADe acuerdo a una investigación de Jorge Campanini del Centro de Documentación e Información Bolivia (Cedib), China ha retomado la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA) para sus propios intereses, donde ve a Bolivia como el país proveedor de energía y articulador de vías carreteras y férreas que potencien a los grandes polos de desarrollo y de provisión de materias primas de la región como Brasil y Perú.Consideró que China retoma el plan IIRSA a través del financiamiento y/o ejecución de obras de infraestructura, hidroeléctricas, proyectos mineros y otros que potencien a los grandes proveedores de China en la región, para lo cual la Amazonía se constituye en una zona estratégica de su atención, tanto para la ejecución de obras de infraestructura en medio de la selva, como para actividades extractivistas.Como ejemplos de las obras y proyectos en los que fijó la mirada China, el experto en temas de extractivismo citó el ingenio azucarero estatal hecho por CAMC; el puente que unirá Rurrenabaque con San Buenaventura, construido por Sinopec; la carretera Rurrenabaque-Riberalta a cargo de Railway; la hidroeléctrica Cachuela Esperanza por Sinohydro, además de la hidroeléctrica Rositas firmada con la asociación accidental china AAR, entre otros.Para comprender la importancia de América Latina para China, dijo que la región solo representa el 6,1% de todo lo que importa del mundo, y Bolivia apenas representa el 0,04%, pues el gran volumen lo consume del propio continente asiático y de África.En cuanto a la soya, Brasil representa el 75% de toda la soya que le provee el continente a China, y el 50% de todo lo que consume del mundo. “China devolvió la soya boliviana porque no le es atractiva”, dijo.“Estamos viendo dónde están los polos de producción y de extracción de hierro, petróleo, soya en el continente, y los créditos de China responde a intereses de transportar materias primas desde el lado del Atlántico hasta el Pacífico para que el transporte sea más ágil, mucho más barato y llegue al mercado chino de forma más económica”, señaló.Citó que los grandes centros de producción de hierro están en Brasil; de cobre en Las Bambas de Perú y la soya que está en la frontera con Beni, en el Estado brasileño de Mato Grosso, por cuanto no es para China lo más importante las materias primas que puede ofrecer el país.Lanzó la pregunta: ¿a quién le conviene el Tren Bioceánico?. “Algún momento China estaba pensando financiar el tren bioceánico que estaba construido en algunos tramos en el lado de Brasil y que debía terminar en algún puerto peruano. (…). Si bien la gestión ya no la hace China, sino países europeos que están participando  en el diseño y parte del financiamiento pero las últimas noticias habla de que China también va a participar en la construcción”, dijo.En ese marco dijo que el Tren Bioceánico irá a satisfacer la necesidad que tienen los grandes polos productivos extractivistas de la región, pero para Bolivia no será tan interesante por los volúmenes que se exportan.