Madre e hijo, bolivianos, son los líderes de una banda narco en Chile


La organización, que lideraban los connacionales, fue hallada con cocaína valuada en más de $us 22 millones. Una periodista de El Mercurio de Antofagasta descubrió la historia de un joven cochabambino que murió cuando llevaba droga en su cuerpo



EL DEBER

Una madre y su hijo, ambos connacionales nuestros, fueron detenidos por las unidades antinarcóticos de Chile y los identificaron como los cabecillas y los financistas de una organización de traficantes de droga que operaba en el norte del país vecino y que al momento de su captura fueron encontrados con cerca a una tonelada de cocaína, valuada en más de $us 22 millones.

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La información sobre la operación divulgada a través del periódico digital chileno La Estrella de Iquique, indica que la banda de traficantes estaba compuesta, además de los cabecillas, por otros dos bolivianos y cinco súbditos chilenos, todos detenidos en el operativo encabezado por la Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía Regional y que fue denominado Operación Conquista del Norte.

De acuerdo con la información brindada por las autoridades que dirigieron las acciones, la banda de narcos, compuesta por nueve personas, fue completamente desarticulada.

Además, detallan que se decomisaron varios radiotransmisores utilizados por los detenidos en las operaciones de traslado de las sustancias controladas, 23 camionetas de alta gama de distintos modelos y marcas, casi $us 25.000 en dinero en efectivo y se hallaron cinco inmuebles en la comuna de Alto Hospicio (Iquique), aunque hay información de más propiedades que pertenecerían a esta organización criminal que están siendo investigadas. Al momento de la operación la banda tenía 993 kilos de cocaína, 870 de pasta base y 123 kilos de clorhidrato.

La forma de operar

El jefe de la Brigada Antinarcóticos de la PDI, subprefecto Guillermo Gálvez, explicó que la madre y su hijo eran los encargados de la internación de la droga a través de algunos contactos que manejaban en Iquique, una ciudad frontera con nuestro país.

“Esta madre con su hijo eran los encargados de concurrir hasta Bolivia para adquirir esta droga, y luego ser ingresada por ciudadanos bolivianos por la Región de Atacama, donde era acopiada. Posteriormente, esta madre con su hijo se dirigían a la zona y se la entregaban a receptores en la Región Metropolitana”, precisó el subprefecto.

Es precisamente en el límite fronterizo entre Chile y Bolivia, donde se gestionaba toda la coordinación de los envíos de droga, para que luego la organización se comunique con sus proveedores bolivianos que hacían el ingreso de los estupefacientes por la región de Atacama, utilizando los pasos no habilitados y donde no existe mayor control policial.

Gálvez explicó que la mercancía ilícita era acopiada en el sector rural de Galleguillos (Iquique), donde era enterrada por los traficantes y posteriormente era entregada a los receptores de Santiago, la capital de Chile.

El fiscal regional de Tarapacá, Raúl Arancibia, explicó que los nueve detenidos e imputados de la estructura dedicada al narcotráfico, pueden ser condenados a prisión que puede partir en cinco años y un día. “Aquí podemos ver si eventualmente estamos ante una asociación ilícita u otras figuras penales que puedan agravar su sentencia, explicó la autoridad.

“De estas dos personas que nos interesaban, fundamentalmente la madre y el hijo que eran los jefes de esta estructura, de ellos manteníamos antecedentes respecto a la actividad que desempeñaban”, refirió Arancibia y precisó que dicha investigación será presentada ante el tribunal durante el proceso judicial.

Por información de las autoridades antinarcóticos de Chile, se sabe que los agentes especializados en estas tareas hicieron seguimiento a esta organización delictiva por más de un año.

Repatriarán a boliviano

La periodista de El Mercurio de Antofagasta, Danitza Urrutia, hizo conocer sobre el inicio del proceso de repatriación del cuerpo de un joven boliviano, que a sus 20 años falleció intentando ingresar droga en su estómago a Chile.

La víctima de la historia que descubrió Urrutia, fue identificado como Juan Lovera Callejas, de 20 años, que después de cumplir con su servicio militar en el país optó por trabajar en una peluquería.

Según su familia, él tenía pocos amigos, pero se convirtió en una de las tantas víctimas del tráfico de drogas, de las bandas criminales que a su paso dejan cárcel, muerte y dolor.

El cuerpo de Lovera, oriundo de Cochabamba, está desde hace un año y un mes en el Servicio Médico Legal de Antofagasta, a la espera de ser repatriado hasta nuestro país.

El Mercurio de Antofagasta logró tomar contacto con sus familiares, que hace un año viven una angustia sin final, porque aún no logran recuperar el cuerpo de su ser querido para sepultarlo.

Uno de sus hermanos, que pidió al diario chileno reserva de su nombre, confidenció que Juan era “un muchacho tranquilo, honesto y responsable de sus acciones, por eso es increíble que pudiera sucederle esa desgracia. No bebía ni fumaba, tampoco una novia, solo un par de amigas”. En octubre de 2017, el joven cochabambino llegó hasta el Hospital Regional de Antofagasta aquejado de fuertes dolores abdominales. Pese a que intentaron estabilizarlo, en su torrente sanguíneo se había esparcido la cocaína que llevaba en su estómago.

La causa de su muerte fue una sobredosis ocasionada por clorhidrato de cocaína. Cuando le hicieron la autopsia lograron extraer 296 gramos de droga de alta pureza, que estaba en estado líquido.

Desde el consulado de Bolivia en Antofagasta han estado permanentemente preocupados del caso y tras conocer la situación que le afecta a la familia, asumieron el compromiso de realizar y costear la repatriación en su totalidad, dado que los padres y hermanos de Juan no cuentan con los recursos necesarios para hacer ese trámite.

Fuente: eldeber.com.bo