Migrantes venezolanos: “Roban porque tienen hambre”

La crisis en Venezuela no merma y sus ciudadanos continúan huyendo a los países vecinos. En Colombia el número de venezolanos ya supera el millón y pese a los esfuerzos por acogerlos, las autoridades se ven desbordadas.

Kolumbien venezolanische Flüchtlinge in Bogotá (DW/F. Abondano)

Walther Vázquez prefiere vivir en la calle. Al menos así puede dormir sobre un colchón, dice. Y es que aunque la alcaldía de Bogotá creó la semana pasada un primer refugio humanitario para más de 460 personas, Walther asegura que las condiciones allí no son favorables. «Las carpas se mojan, el refugio se inunda y pasamos mucho frío. Nos prometieron camas, pero dormimos en catres”. Luego de una noche en el campamento, Walther decidió volver a las calles de la capital colombiana para buscar su suerte. «Nosotros no queremos que nadie nos mantenga, venimos a trabajar”.



Según los más recientes datos de Migración Colombia, hasta septiembre de 2018 había 1.032.016 venezolanos en ese país. Aunque no todos llegaron como consecuencia de la crisis, el mayor incremento sí se presentó en los últimos dos años, en que el número de llegadas aumentó de 39 mil en 2016 a casi 770 mil en 2018.

Kolumbien venezolanische Flüchtlinge in Bogotá | Walther Vázquez (DW/O. Harms)Walther Vázquez no quiere volver al campamento «El Camino».

Creciente xenofobiaLa gran mayoría de ellos, casi 240 mil, se han quedado en Bogotá. En una ciudad que apenas podía acoger el comercio informal local, la llegada de venezolanos ha cambiado el panorama. Sobre todo en los autobuses de las líneas de Transmilenio, se ven decenas de vendedores ambulantes subiendo y bajando en cada estación. Engelber Martínez, que estudiaba ingeniería en computación en Venezuela, ahora vende chocolates rellenos de malvavisco en los autobuses. Asegura que cada vez más colombianos reaccionan con irritación a la presencia de sus compatriotas. «Antes ayudaban más, pero es que ya somos muchos y por los desmanes de unos cuantos, terminamos pagando todos”.En el refugio «El Camino”, ubicado en Engativá, al occidente de la ciudad, también crecen los disturbios. Luego de algunos robos al interior del campamento y enfrentamientos con la policía, 15 venezolanos fueron expulsados del país. Y los vecinos de la zona temen por su seguridad. «La gente tiene hambre porque ahí no les dan suficiente comida y ya han comenzado a robar de las panaderías del vecindario”, explica Carlos Bautista, quien se ha hecho vocero de los comerciantes del barrio. Según él, los residentes no fueron tomados en cuenta para la instalación del refugio.Impacto positivo a largo plazoPero no todas las consecuencias de la migración son negativas. Según un reporte encargado por las propias autoridades colombianas, el impacto fiscal de la migración venezolana en Colombia este año ronda el 0,5 por ciento del PIB, lo que equivale a unos 1,526 millones de dólares. Pero a largo plazo y tomando las decisiones políticas adecuadas, la migración «tiene el potencial de generar crecimiento”, dijo a DW Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.Según el funcionario, muchos venezolanos llegan con afán de emprender y con las respectivas oportunidades laborales y regularizándolos debidamente, pueden llegar a contribuir a la vida productiva de los países a los que migran. Se calcula que medio millón de personas en la edad de trabajar podría acelerar el crecimiento económico de Colombia por 0,2 puntos porcentuales. El crecimiento se explica por aumentos en inversión y consumo derivados de la migración que genera impuestos directos, aunque no impuestos sobre la renta, por el gran número de ocupaciones informales.

Kolumbien venezolanische Flüchtlinge in Bogotá | El Salitre (DW/F. Abondano)Los venezolanos había levantado primero un campamento improvisado en El Salitre, pero fueron sacados de allí por las autoridades.

Cumbre regional busca donacionesPero, a corto plazo, la llegada de venezolanos está afectando los esfuerzos para reducir la pobreza con una alza en la demanda de servicios de salud. Según Migración Colombia, la atención en salud a migrantes venezolanos aumentó de 125 casos en 2014 a casi 25 mil en 2017. Una demanda que se concentra en áreas caracterizadas por un déficits preexistentes en la prestación de servicios.Y el escenario a futuro más probable es que la migración continúe tanto por el deterioro de la economía venezolana, como por la reunificación de familias en la región. Después de Colombia, los países que han recibido más migrantes desde Venezuela son Perú, Ecuador y Chile. Para armonizar sus políticas públicas y regularizar a los venezolanos, representantes de 22 países y 25 organismos internacionales y financieros se reúnen este jueves (22 de noviembre) en la capital ecuatoriana, Quito. En el país andino permanecen actualmente unos 250 mil venezolanos. El presidente Lenín Moreno pidió a los líderes iberoamericanos que hablen y se ocupen de esta tragedia migratoria y humana. Ecuador organiza también una «Mesa de donantes” el 30 de noviembre a la que invitó a 25 países, agencias del Sistema de Naciones Unidas y organismos internacionales y financieros para recaudar fondos con los que se pueda afrontar este gran reto latinoamericano.

(er)Fuente: DW