Sobre la candidatura «liberal» de Óscar Ortiz


Enrique Fernández García

En 2005, junto con Octavio Gutiérrez Figueroa y otros amigos, fundamos el Movimiento Político Liberal. Tuvimos acta de fundación, elaboramos un manifiesto que sintetizaba nuestras pretensiones, publicamos una obra («Libro blanco. Documentos básicos del MPL», 2005) para difundir la causa: nuestro propósito no era una mera ocurrencia. Por desgracia, el proyecto no avanzó mucho, pues nuestros medios para enfrentar los gastos resultaban insuficientes, pese a la voluntad intelectual y política que se tuvo.

Preciso lo anterior porque, en ese afán proselitista, nos reunimos con varias personas, quienes, suponíamos, podrían sumarse al cometido. De manera cándida, creímos que algunos empresarios respaldarían la idea de tener una organización inequívocamente liberal. Lo cierto es que, salvo un par de excepciones, nadie brindó apoyo, porque… ¡no se reconocían como liberales! Entre esta gente que despreció la propuesta ideológica, como ya lo habrán intuido, estaba Óscar Ortiz. Tal vez, con el transcurso de los años, se haya vuelto liberal; sin embargo, no creo que, por ejemplo, hubiese dejado constancia de aquello en su paso por el Senado, la Gobernación o, nuevamente, la Asamblea Legislativa Plurinacional. Es más, recuerdo que Ortiz fue corresponsable de un despropósito mayor: prorrogar arbitrariamente la vigencia de la Asamblea Constituyente. No respetó entonces el voto de la ciudadanía, que había fijado un periodo específico para que se redactara una nueva norma fundamental. Es llamativo cómo, actualmente, él exige que se respete la voluntad del electorado cuando no hizo lo mismo en el tiempo que se fraguaba la deplorable Constitución que nos rige.



Estimo que la candidatura de Ortiz no evidencia sino improvisación. Ignoro cuál será su destino. Espero leer la propuesta de su binomio; es más, me gustaría que hubiese planteamientos relacionados con el liberalismo. Sin embargo, dudo mucho que algo así suceda. ¿Se olvidan que el partido de Rubén Costas Aguilera ha profesado ser socialdemócrata? Es curioso cómo hasta ciertos anarcocapitalistas se ilusionan con un cambio ideológico en esa tienda política. Sugiero que la mesura nos invada. Por mi parte, modesto liberal que, pese a mis 37 años, defiende esta doctrina desde hace largo tiempo, de forma oral y escrita, dejo únicamente constancia de la negación de un hecho que, según parece, muchos dan por cierto, a saber: que Óscar Ortiz es el mejor símbolo del liberalismo, y que siempre lo fue. No, es falso, aunque, desde luego, hay siempre la posibilidad de mejorar. A fin de cuentas, salvando las distancias, Karl R. Popper llegó a ser comunista, pero, por fortuna, recuperó después la lucidez.

Fuente: Facebook Enrique Fernández García

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas