Legislativo de Bolivia ya no fiscaliza, en 47 interpelaciones los ministros de Evo fueron aplaudidos

En los más de 13 años del gobernante MAS, 26 ministros del presidente Evo Morales, en 47 actos interpelativos, salieron aplaudidos y con voto de confianza de la Asamblea Legislativa Plurinacional (controlada en forma mayoritaria por el oficialismo) sin importar los temas por los que fueron convocados para que rindan un examen oral.

El Legislativo ya no fiscaliza, en 47 interpelaciones los ministros de Evo fueron aplaudidos

 
El Legislativo ya no fiscaliza, en 47 interpelaciones los ministros de Evo fueron aplaudidos

Brújula Digital|24|03|19|

   

En los más de 13 años del gobernante MAS, 26 ministros del presidente Evo Morales, en 47 actos interpelativos, salieron aplaudidos y con voto de confianza de la Asamblea Legislativa Plurinacional sin importar los temas por los que fueron convocados para que rindan un examen oral. “La democracia pierde un instrumento de fiscalización”, con un Legislativo sin independencia, sostiene el exalcalde de El Alto y exsenador, Luis Vásquez Villamor.El ministro de Gobierno, Carlos Romero, fue una de las autoridades más interpeladas. Brindó explicaciones en 13 sesiones de la Asamblea Legislativa. En todas, la aplastante  mayoría del MAS votó por el orden del día puro y simple, y en algunos casos aprobó resoluciones de votos de confianza, de acuerdo con información recogida delos libros de Redactores del Legislativo que realizó Página Siete.De acuerdo con la Constitución Política del Estado, la interpelación es uno de los mecanismos de fiscalización del legislador, en el que  se interroga a uno o a varios miembros del Gabinete  sobre un tema específico. La censura tiene como efecto la destitución, según la Carta Magna. Para ello son necesarios dos tercios de votos de los presentes. En 13 años, ninguno de los 26 ministros interpelados fue censurado.El constitucionalista Marco Loayza sostuvo que el acto de interpelación se “desnaturalizó”,  debido a que en 13 años se registraron  sucesos “muy graves”  por los que ministros fueron censurados por la sociedad en general, pero el Legislativo optó por darles su  voto de confianza.Similar criterio expresaron los parlamentarios opositores, quienes aseguraron que  los actos de interpelación “jamás sirvieron”,  porque pese a que se evidenciaron violaciones a los derechos humanos y “gravísimos” actos de corrupción,  los ministros salieron aplaudidos, según Página Siete.“Un ejemplo claro es la corrupción en el Fondo Indígena, la entonces ministra Nemesia Achacollo salió aplaudida, meses después la Fiscalía comprobó que tenía responsabilidades”, recordó el senador Arturo Murillo.En más de una oportunidad se registraron actos de interpelación “colectivos” (hasta a tres ministros en una sesión); y hubo el caso en el que una autoridad sólo hizo llegar al pleno su carta de renuncia (Alexandra Moreira, tras la crisis de agua en La Paz).La diputada Sonia Brito (MAS) señaló que la interpelación “es un buen mecanismo” de fiscalización, y si no se registraron censuras es porque las autoridades respondieron  de forma satisfactoria a las preguntas. Agregó que la oposición utiliza este mecanismo con la finalidad de “politizar y desacreditar” a los ministros. Sobre Achacollo, Brito dijo que  como máxima autoridad ejecutiva “tenía responsabilidades”,  por ello el Legislativo sólo aprobó el orden del día. “No se le dio el voto de confianza”, manifestó, según reporte de Página Siete.Al respecto, el constitucionalista Marco Loayza  señaló que el Legislativo perdió “su independencia funcional  y, por lo tanto, la posibilidad de cumplir su atribución fiscalizadora adecuadamente quitando la confianza a las autoridades. Ha fracasado”.Brújula Digital / La Paz