Críticos y realizadores analizaron la producción nacional de este año. Destacaron la creación de fondos de apoyo como el PIU, pero también observaron los contenidos y guiones de los filmes.
Fuente: paginasiete.bo
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Juan Pablo García / La Paz
En 2019 se estrenaron ocho películas bolivianas con temáticas que variaron desde la ciencia ficción, la diversidad sexual hasta la memoria de la dictadura e incluso el fútbol. Varias de éstas obtuvieron premios en diferentes festivales y muestras internacionales.
Se trata de películas como Fuertes, de Óscar Salazar y Franco Traverso; Tu me Manques, de Rodrigo Bellot; Anomalía, de Sergio Vargas; Sirena, de Carlos Piñeiro; Compañía, de Miguel Hilari; La Tonada del Viento, de Yvette Paz Soldán; Cuando los hombres quedan solos, del desaparecido director Fernando Martínez, y Wiñay, de Álvaro Olmos, entre otras.
Tres críticos y profesionales destacados del área resaltaron la calidad de las producciones, la creación de fondos de financiamiento, pero por otro lado observaron los contenidos.
El 2019 fue otro año de buena cosecha para el cine boliviano, tanto por la cantidad de producciones como por la calidad de éstas. Pero más importante aún: por la incorporación de nuevos directores y la ratificación de que contamos con actores y con técnicos de muy buen nivel profesional, afirmó el escritor y cineasta Alfonso Gumucio.
En su evaluación destacó el trabajo de Bellot en su película Tu me Manques. Es un cineasta más experimentado, que este año aportó al cine boliviano con una propuesta narrativa novedosa sobre un tema que todavía es tabú en nuestra sociedad pacata y conservadora: el amor homosexual, sostuvo.
Gumucio recalcó el apoyo económico a las producciones. Los nuevos directores y productores tienen ahora acceso a fondos que antes no existían, tanto nacionales (como los de las alcaldías y los del gobierno central), como internacionales, afirmó.

El encargado de programación de la Cinemateca Boliviana, Claudio Sánchez, en su balance del cine en la gestión que acaba lamentó que aún no se hayan entregado los fondos a los beneficiarios del Programa de Intervenciones Urbanas.
El 2019 debió pasar a la historia como el año de las producciones bolivianas, pero hasta ahora quedó como el año de la gran deuda económica al cine boliviano, denunció Sánchez. El PIU hubiera podido desembolsar todos los recursos, pero hasta ahora esto no ha sucedido, dijo.

La producción cinematográfica no estuvo al margen de los conflictos que afectaron al país. Hubo un quiebre en la continuidad de las producciones cinematográficas, debido al cambio de gobierno en noviembre pasado, expresó el gestor. Fue un año que empezaba mejor de lo que termina, agregó.
Comentó que las películas que mejor se relacionan con el público son las que abordan temas históricos. Si bien hubo estrenos importantes, como Fuertes, sobre la Guerra del Chaco y el equipo de fútbol The Strongest. Por otro lado, hubo otras producciones que no tuvieron tanto respaldo del público, dijo.

Es interesante lo que pasa con Fuertes porque junta dos cosas, el fútbol como pasión y la Guerra del Chaco, que también nos apasiona como bolivianos, por eso tuvo éxito, señaló Sánchez.
El crítico Adrián Nieve evalúa así el año cinematográfico: Hubo un gran avance en cuanto a producción y en imagen, eso es excelente, hay dinero (…) pero ahora debemos preocuparnos por el fondo, por la escritura de los guiones, por la actuación.

En cine, el resultado de un filme no corresponde necesariamente con su inversión ni sus apoyos. Nieve ejemplifica: Anomalía tuvo una producción enorme, tenía fondos del PIU y de la nueva productora del canal televisivo PAT, les dieron plata, pero una vez que vi el producto, fue malo. Incluso tiene buenas actuaciones, pero como historia es un desastre (…) En el otro extremo está el Festival de Cine Radical. Son chicos que hacen cine con un celular, con o sin apoyo, experimentan. Necesitamos ver más de eso, darle un oportunidad a un cine que no necesita del PIU, concluyó.
Las películas estrenadas
Fuertes, de Óscar Salazar Crespo, aborda temas como la hermandad, el amor, la pérdida y el deseo de sobrellevar los retos más exigentes. Tu me Manques, de Rodrigo Bellot, sigue la historia de Jorge, que tras la muerte de su hijo Gabriel viaja de la conservadora Bolivia a la frenética ciudad de Nueva York para consolar a Sebastián, su yerno. La película ganó el festival de cine Outfest 2019, en Hollywood, por tener el mejor guion narrativo.
Anomalía, bajo la dirección de Sergio Vargas, tiene una temática futurista, con temas de ciencia ficción, drama y romance.
Sirena, de Carlos Piñeiro, cuenta la historia de cuatro personas que llegan a una isla alejada en busca del cadáver de un amigo desaparecido en el lago Titicaca. Fue seleccionada para la Competencia Latinoamericana del Festival Internacional de Cine de Mar de Plata, en Argentina.
Compañía, de Miguel Hilari, fue estrenada en la sexta versión del Festival Cine Radical. Fue presentada en el Festival Visions du Réel en Nyon (Suiza), donde obtuvo el premio a Mejor Mediometraje y luego fue invitado al Aricadoc de Chile, donde salió ganadora.

La Tonada del Viento, de Yvette Paz Soldán, cuenta la historia de una amistad inesperada que se genera entre dos niños, uno boliviano y el otro chileno, en un viaje hacia el mar y la esperanza.
Cuando los hombres quedan solos, de Fernando Martínez, que trata sobre la dictadura militar en Bolivia, y Wiñay, de Álvaro Olmos, que toca temas como reconstrucción personal y la amistad.
Otros detalles
- Fondos concursables Este año, la producción cinematográfica fue considerada por fondos como el Programa de Intervenciones Urbanas y el Focuart del municipio paceño. Varias de las producciones beneficiadas aun no fueron estrenadas.
- Por estrenar Este año no termina para el cine boliviano, el 25 de diciembre se estrenará la película Santa Clara, dirigida por de Pedro Antonio Gutierrez y protagonizada por Cristian Mercado.
Fuente: paginasiete.bo




