Regina Duarte, la ‘reina de la chatarra’ al frente de la nueva política cultural de Brasil

Regina Duarte, actriz brasileña 

RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — La actriz Regina Duarte, famosa por protagonizar telenovelas como «La reina de la chatarra» y reconvertida en activista de la derecha en los últimos años, será la próxima secretaria de Cultura del Gobierno brasileño.

Duarte, de 72 años, es hija de un militar y de una pianista, inició su carrera como actriz en la década de 1960, y a lo largo de su trayectoria en las telenovelas interpretó papeles que marcaron a una generación, como el de la emergente Maria do Carmo en «La reina de la chatarra» (1990) o el de Malu en «Una mujer llamada Malú» (1979), en la que en plena dictadura brasileña tuvo el rol de una mujer divorciada e independiente.



En los años del régimen militar (1964‑1985) Duarte luchó por la libertad artística, hizo campaña por las «Directas ya», pidiendo elecciones libres, pero a lo largo de los años se fue volviendo más conservadora.

En una entrevista reciente, al ser consultada por el papel de la revolucionaria Malú, dijo: «Al final ya no estaba de acuerdo con ella, ya me estaba pareciendo muy pesada, muy autoritaria, muy dueña de la verdad, muy feminista: lo que nunca quise ser».

En la década de 1990 apoyó a políticos del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), la derecha moderada, y en 2002 pronunció una frase que marcó su trayectoria: «Tengo miedo», en alusión a la posible victoria de Lula da Silva en las elecciones de ese año, lo que acabó sucediendo.

La actriz fue una de las caras más visibles en las manifestaciones contra la corrupción y a favor del «impeachment» contra la expresidenta Dilma Rousseff (2011-2016) y poco después se subió al fenómeno del «bolsonarismo».

Al ser consultada por las posiciones racistas y homófobas del entonces candidato a presidente, la actriz comentó en una entrevista: «Cuando conocí a Bolsonaro encontré un tipo dulce, un hombre de los años 50, como mi padre, que hace bromas homófobas sin importancia, de una forma masculina… que decía que los brasileños son perezosos y que el lugar del negro es la cocina, sin ninguna maldad».

La afinidad entre la actriz y Bolsonaro es tal que el presidente llegó a plantearse recuperar el ministerio de Cultura, eliminado durante la gestión del exmandatario Michel Temer (2016-2018), con el fin de convencerla para que se mudara a Brasilia y aceptara el cargo.

Al frente de la Secretaría de Cultura, Duarte tendrá como principal misión apaciguar los ánimos de la clase artística, mayoritariamente enfrentada al Gobierno de Bolsonaro por sus ataques a la libertad de creación, sobre todo en el sector audiovisual.

En los últimos días, Duarte fue dando pistas de que aceptaría el cargo con mensajes en sus redes sociales.

El 20 de enero, la actriz se reunió con Bolsonaro en Río de Janeiro para tratar del tema y poco después escribió sobre lo simbólico que era para ella, católica convencida, haberse encontrado con el presidente en el día de San Sebastián y del aniversario de la ciudad.

Sin embargo, el aniversario Río de Janeiro no se celebra el 20 de enero, sino el 1 de marzo (cuando fue fundada) y además su publicación estaba acompañada de una imagen de un santo que no era San Sebastián, sino San Expedito.

Rápidamente, la actriz fue objeto de burlas en Internet y muchos ironizaron sobre sus errores: «ya ha demostrado que es incompetente, primer requisito para entrar en el Gobierno de Bolsonaro», señalaban algunos internautas.

Duarte llega al cargo tras la destitución de su antecesor, Roberto Alvim, que publicó un video oficial en las redes sociales con frases copiadas de un discurso del ministro de Propaganda de Adolf HitlerJoseph Goebbels, además de otras referencias nazis, lo que generó una enorme polémica.

Fuente: Sputnik