El central brasileño-boliviano, que se retiró del Rojo el año pasado tras molestias en su rodilla, celebra su diploma como capellán.
Entonces, el adiós llegó. El futbolista bien sabía cuál sería la próxima estación en su vida: exaltar la palabra de Dios mediante el evangelio cristiano. Y ello sucede en el presente. De hecho, comunicó su más reciente adquisición en las redes sociales. Mediante su cuenta personal de Facebook, el defensa celebró su propia conquista: su diploma como “capellán” en la iglesia.“Glorifico a Dios. Recibí de las manos de mi mentor y pastor, Denilson Menezes, el diploma del curso de capellanía y la cartera de capellán. Este es un ministro religioso autorizado a prestar asistencia y a realizar cultos en comunidades religiosas, conventos, colegios, universidades, hospitales, cárceles, corporaciones militares y otras organizaciones”, desglosó el exjugador que colgó los botines en el Aviador.
Da Silva, quien tenía pensado continuar en las canchas hasta la presente temporada, nunca ocultó su deseo de volcarse de lleno en la religión. Se enfocó por completo después de defender los colores del Rojo, aunque ya venía adentrándose paulatinamente en la que ahora es su casa.Fuente: opinion.com.bo
