Covid-19: a cinco meses del inicio de la pandemia, aún se desconoce si el país está rumbo al pico alto o si ya lo atravesó

 

Aida Maria Zuazo Dominguez



 

Existen posiciones divididas entre los especialistas que realizan el seguimiento a la pandemia de coronavirus en el territorio nacional. El lunes, 10 de agosto, se cumplieron cinco meses desde que se reportó el primer caso importado de Covid-19 en el país y, si bien las proyecciones oficiales estiman que el contagio llegará a su pico máximo en septiembre, con 130.000 casos, la realidad es que aún no se puede determinar cómo va la evolución de la enfermedad principalmente por dos factores: la falta de insumos laboratoriales y el uso de pruebas rápidas que no son registradas en las estadísticas oficiales.

La proyección de 130.000 contagios fue anunciada el 21 de junio por la ministra de Salud, María Eidy Roca. Otro informe importante es el presentado por el Comité Científico Nacional al Tribunal Supremo Electoral cuando se recomendaba el cambio de las fechas de las elecciones generales. En aquel reporte, y de acuerdo a los datos hasta el 8 de julio, el 9 de agosto el país ya debía tener registrados 80.446 contagios. Lo cierto es que hasta ayer, en Bolivia sumaban 89.999 personas que contrajeron la enfermedad.

¿Santa Cruz en descenso o en meseta?

El 10 de marzo se conocía los dos primeros casos de coronavirus en el país, uno en Oruro y otro en Santa Cruz. En el caso del departamento orureño un silencio epidemiológico de 22 días dejaba en duda la evolución de la enfermedad, situación que fue confirmada luego con una explosión de casos ya que en esas semanas no se realizó una vigilancia epidemiológica activa.

En cambio en Santa Cruz se mantuvo el crecimiento de casos. El infectólogo Juan Saavedra considera que el pico en el departamento llegó el 13 de junio y que hasta el 30 de julio se estuvo en meseta. A partir de esa fecha, el número de casos empezó a disminuir. «En Santa Cruz estamos en la fase de descenso. Hago abstracción de los días que no hubo reactivos», dijo el especialista y añade que Beni fue el primero en llegar a su pico, el 20 de mayo y que también se encuentra  en descenso.

Por su parte, el director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Marcelo Ríos indicó que es complicado hablar de una meseta en Santa Cruz, porque se necesita por lo menos un periodo epidemiológico más, ya que para referirse a una meseta sostenida se debe contar con tres periodos epidemiológicos.

«El gran problema que hemos tenido es un descenso grande en la demanda de pruebas de PCR que genera una merma en la captación de pacientes, porque muchos se están haciendo pruebas rápidas y otros no se las hacen. Son factores que nos distorsionan un poco los registros, pero los resultados que tenemos de manera oficial siguen mostrando la realidad», señaló Ríos.

La autoridad dijo que se puede hablar de una meseta desde el punto de vista epidemiológico, pero esto que no significa que sea una buena noticia, porque si a partir del plan de mitigación y la contención está bien, lo ideal sería tener una meseta más baja de la que hay ahora. «Tener 300 casos diarios de promedio igual sigue siendo un riesgo para una situación de saturación de hospitales», explicó.

A decir de Ríos, lo que se necesita ahora es disminuir la razón del crecimiento (cuánto crecen los casos por semana), pues actualmente se encuentra en 1,7. Lo recomendable es que esta sea menor a 1 para que se tenga controlada la situación.

En la última reunión ampliada del Centro de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) se presentó un informe con los datos estadísticos de la enfermedadEn Santa Cruz, la tasa de incidencia (casos por cada 1.000 habitantes) es de 11 casos por 1.000, mientras el nacional es de 7,6 por cada 1.000. «Si tomamos en cuenta solo los casos activos, la incidencia bajaría a la mitad en el departamento», señaló Ríos.

En la tasa de incidencia por municipios, encabeza la lista Colpa Bélgica y en séptimo lugar se encuentra Santa Cruz de la Sierra.

Al inicio de la pandemia, la capital cruceña contaba con el 80% de los casos confirmados y el 20% correspondía a las provincias. No obstante, la figura ha cambiado drásticamente, pues el municipio cruceño cuenta con el 50% de los casos y la otra mitad se distribuyen en las demás poblaciones.

En cuanto a las curvas mensuales, entre mayo y junio los casos nuevos se duplicaron, pero ya entre junio y julio solo aumentaron un 20%.

La letalidad en el departamento actualmente es del 3,4%, pero se espera que la próxima semana se llegue al 4%, esto como resultado de los casos que se registraron hace un par de semanas cuando se reportaron en dos días más de un millar de nuevos contagiados.

De los 10 laboratorios que actualmente se encuentran procesando las muestras de PCR, el 45% las realizan los públicos (Cenetrop, El Remanso y el Hospital de la Mujer); el  25%, la seguridad social y el 30%, los laboratorios privados. Entre todos cuentan con una capacidad diaria para procesar entre 3.500 y 4.000 muestras.

Sobre los decesos, Ríos explicó que se toman en cuenta los que fueron reportados por pruebas de PCR y salvo algunas excepciones, el cuadro clínico. «Se decidió en algunos casos no hacer la toma de muestras post mortem como se hacía en un principio, sobre todo en los que está clara la sintomatología».

El director del Sedes también anunció que, en los próximos días, se incluirá en los reportes diarios los casos confirmados por pruebas rápidas en más de 40 laboratorios de Santa Cruz.

Bolivia, ¿en meseta?

Para el doctor Saavedra, Bolivia llegó a su pico el 18 de julio, cuando se reportaron más de 2.000 casos positivos de Covid-19. Asegura que actualmente  el país se encuentra en la meseta.

Daniel Illanes, médico salubrista y director académico de la carrera de Medicina de la Universidad Mayor de San Simón, en Cochabamba, indica que, en primera instancia, se debe tener un registro de pacientes por día, pero que lamentablemente hoy los reportes que se dan son acumulados, es decir, que van saliendo del laboratorio a medida que van terminando de procesar los análisis.

«En las unidades de epidemiología de los Sedes se debería trabajar con las fichas epidemiológicas correspondientes para ver la fecha de la toma de la muestra y la fecha de inicio de síntomas, con el objeto de construir una curva epidémica adecuada o recomendable», manifestó el galeno.

Illanes explicó que el pico de una epidemia no dura un día, sino que puede durar una semana.

Los datos estadísticos hasta este lunes, 10 de marzo, indican que en Bolivia existe un acumulado de 91.635 casos positivos, de las cuales 57.100 son activos, 30.823 han recuperado la enfermedad y 3.712 han fallecido.